miércoles, 11 de abril de 2018

DESPEDIDA - HOMENAJE


IN MEMORIAM
JOSÉ RAMÓN ORTIZ DEL CUETO
Director del Museo Etnográfico Provincial de León (2009-2018)

Domingo, 15 de abril de 2018
12,00 horas.
Museo Etnográfico Provincial de León



MUSEO ORAL. CONCIERTO TEATRALIZADO


Romanza & Mimbre. Folk de Filandón

Intervienen:. Folk del Filandón. Luis Fernando Sanz (dirección musical, arreglos acordeón, bajo y guitarra eléctrica), Olga Sanz (voz y percusiones), Manuel Sanz (voz, guitarra acústica y percusiones), Luis Hueto (artesano de la mimbre), Roberto Carro (voz y guitarra española), Mercedes Álvarez (actriz) y David Fernandez (actor).


Domingo 15 de Abril a las 18:30h.

Patio Espacio Peregrino.
Museo Etnográfico Provincial de León. Mansilla de las Mulas.
Actividad Gratuita


En el año en el que conmemoramos el “10º ANIVERSARIO DE LA INAUGURACIÓN DEL MUSEO ETNOGRÁFICO PROVINCIAL DE LEÓN en la sede de Mansilla de las Mulas (2008-2018) desde la Diputación de León a través del Museo Etnográfico Provincial de León realizará el 15 de abril, a las 18:30 un concierto teatralizado a cargo del grupo leonés. Romanza & Mimbre.  Folk del Filandón.  El Concierto se incluye dentro del Programa MUSEO ORAL puesto en marcha desde el Museo Etnográfico Provincial de León, tiene por objeto y poner de relieve la extensa tradición oral de las tierras leonesas por medio de una serie de actividades lúdicas, didácticas y científicas que impriman a esa tradición intangible una mayor y mejor valorización de la misma.

 El grupo Romanza & Mimbre.  Folk del Filandón nos acerca su primer trabajo discográfico, el libro/disco es la evolución última de un dúo que ya lleva cinco años haciendo una reseñable contribución al folk leonés; para lo cual se ha valido de esa figura ancestral que es el filandón leonés. De hecho, la original puesta en escena, es una “mezcla de artes”, una unión de distintas disciplinas artísticas (música, artesanía, teatro) como alegoría de aquellas reuniones nocturnas que transcurrían durante el largo invierno leonés; donde la palabra, la música, las labores artesanales y, en definitiva, el encuentro, eran su razón de ser.  

Fieles al compromiso de dar a conocer los usos y costumbres de la Provincia de León, especialmente con la recuperación  en este concierto teatralizado del espíritu de los filorios, aquellos que acontecían en torno al fuego en las largas noches del invierno leonés y la velía era una mezcla de romanzas, coplas, artesanía y palabra, siendo esta última la razón sobre la que giraba todo el encuentro, el repertorio se compone de temas variados, los hay muy tradicionales y conocidos como “Esta noche ha llovido” o “En casa del tío Vicente”; pero también abundan otros quizá menos conocidos en el registro folk, pero con un aire medieval, como son “La Vaquera de la Finojosa”, “Ay, linda amiga” o “Que se nos va la Pascua, mozas”.

ACTIVIDAD REALIZADA

Concierto Teatralizado Folk de Filandón.
Romanza & Mimbre.
Museo Etnográfico Provincial de León.

Concierto Teatralizado Folk de Filandón.
Romanza & Mimbre.
Museo Etnográfico Provincial de León.

Concierto Teatralizado Folk de Filandón.
Romanza & Mimbre.
Museo Etnográfico Provincial de León.

Concierto Teatralizado Folk de Filandón.
Romanza & Mimbre.
Museo Etnográfico Provincial de León.


PIEZA DEL MES: ABRIL 2018


“PLATO DE SARGADELOS. Lujo en la mesa con firma española”.

Investigador: D. Emilio Morais Vallejo
Doctor en Historia del Arte. Director del Departamento de Patrimonio Artístico y Documental de la Universidad de León.

Sábado, 14 de abril de 2018
18:30 h.

Área 13 La producción y distribución de alimentos. Planta Primera.
Museo Etnográfico Provincial de León. Mansilla de las Mulas.
Actividad Gratuita




La Diputación de León a través del Museo Etnográfico Provincial de León, en la Actividad “Pieza del Mes”, ha programado para este mes de abril, una conferencia en torno a una pieza relacionada con la vajilla de loza fina, como es un plato de Sargadelos que se expone en el área 13 del Museo dedicada a la producción y distribución de alimentos.

Será D. Emilio Morais Vallejo, Doctor en Historia del Arte, Director del Departamento de Patrimonio Artístico y Documental de la Universidad de León, quien nos introduzca en el mundo de la producción fabril de loza cuando los viejos modos de alfarería tradicional se ven sacudidos por esta emergente industria de cerámica industrial.

Para el conferenciante la utilización en la mesa de una vajilla de loza fina de calidad y firmada por una fábrica de prestigio era, a mediados del siglo XIX, una forma de demostrar la notoriedad de su propietario, habitualmente un burgués perteneciente a la élite recién enriquecida, deseoso de exhibir ante los invitados su elevada capacidad económica, entendida como sinónimo de categoría social; pocas personas podían entonces permitirse el lujo de poseer un juego de mesa de la afamada firma de Sargadelos. A su vez, con esta demostración quería hacer gala de modernidad, pues suponía la posesión de un producto novedoso, procedente de la reciente revolución industrial, con todo lo que significaba de modernidad y jerarquía sobre una población mayoritariamente empobrecida y con escasa cultura.

La fábrica de Sargadelos fue fundada por Antonio Raimundo Ibáñez, personaje polifacético y peculiar, condecorado con la Orden de Carlos III, marqués de Sargadelos y conde de Orbaiceta. Quiso industrializar la zona implantando una siderurgia primero y una fábrica de loza después. Introdujo el nuevo sistema industrial que triunfaba ya en el resto de Europa, con todas las innovaciones tecnológicas y comerciales requeridas para hacerlas rentables. Tras una azarosa etapa en la que luchó para sacar adelante sus empresas contra todas las convenciones decimonónicas, tanto de los caciques locales como de los campesinos, murió linchado en 1808 por una turba popular contraria a sus ideas ilustradas.

El plato que exhibe el Museo Etnográfico Provincial de León es un buen ejemplar de loza fina feldespática, conocida como “China opaca”, perteneciente a la serie “Aves del paraíso” (de inspiración chinesca), realizada en la 3ª época de la fábrica (1845 y 1862), según queda certificado por los correspondientes sellos estampillados e impresos en el reverso de la pieza. Por sus dimensiones puede pertenece a un juego de sobremesa, complemento de la vajilla principal.

Sobre fondo blanco destacan los motivos decorativos de aves exóticas, flores y ramajes en fuerte azul cobalto, aplicados mediante la técnica de estampado en la modalidad de Flow-blue, importada desde Gran Bretaña, que se puso de moda en el mercado internacional en aquellos momentos porque la mayoría de las fábricas imitaban la loza británica, la más elogiada por su excelente calidad. El resultado es una buena representación de la alta categoría que llegó a adquirir la fábrica gallega, hasta situarla como un referente significativo de la loza europea de su momento.

En la presentación de la “Pieza del Mes”, a partir de las premisas descritas, se analizará el plato de Sargadelos del Museo, atendiendo tanto a sus valores artísticos como a los etnográficos.

ACTIVIDAD REALIZADA

D. Emilio Morais Vallejo, Doctor en Historia del Arte.
Pieza del Mes de Abril en el MEPL.

D. Emilio Morais Vallejo, Doctor en Historia del Arte.
Pieza del Mes de Abril en el MEPL.

D. Emilio Morais Vallejo, en la Pieza del Mes
"Plato de Sargadelos: lujo en la mesa con firma española."

D. Emilio Morais Vallejo, en la Pieza del Mes
"Plato de Sargadelos: lujo en la mesa con firma española."




domingo, 1 de abril de 2018

NOTICIA: La etnografía leonesa pierde uno de sus baluartes



Miguel Ángel Cordero López

El fallecimiento el pasado miércoles del Director del Museo Etnográfico provincial de León, José Ramón Ortiz del Cueto, nos embarga de tristeza. Tras una enfermedad de casi cuatro años, que le fue minando progresivamente, los que hemos tenido el honor y el privilegio de contar con su noble y sincera amistad, pudimos comprobar que pese a dicha enfermedad, su amor y dedicación a su trabajo al frente del Museo Etnográfico seguía siendo su principal cometido, llevando a cabo proyectos en los que se volcaría de lleno como en toda su labor etnográfica, poniendo una pasión digna de admirar.

Tuve la suerte de que Dª Concha Casado nos presentara hace unos cuantos años y desde un principio comenzamos a llevar a cabo proyectos en común. Con Dª Concha, pusimos en marcha el segundo volumen de Un Carro chillón y algo más…. fotografías del año 1926 sobre el curso de la Escuela de Cerámica de Madrid en Val de San Lorenzo, José Ramón tuvo una labor primordial en este proyecto pues restauró numerosas fotografías muy deterioradas, asimismo fue autor del texto titulado: La Fotografía Documental y Etnográfica de la Escuela de Cerámica de la Moncloa en el Val de San Lorenzo en 1926. Fotos de Aniceto García Villar.

Más adelante, iniciamos un proyecto junto con Dª Concha en el cual ella estaba muy interesada, consistente en la catalogación de las diversas artesanías tradicionales de las comarcas leonesas como a ella le gustaba definirlas, comenzando por la cestería. Hicimos recorridos por toda la provincia buscando familiares de los artesanos cesteros que Dª Concha había visitado en la década de los 90 del pasado siglo; este proyecto muy avanzado, tuvo que ser aplazado por el inicio de la enfermedad de José Ramón.

Otro de nuestros proyectos fue a raíz de la conmemoración del centenario de la Escuela de Cerámica de Madrid dada la relación de ésta con Joaquín Sorolla, de hecho el fundador y primer director de la misma, Francisco Alcántara era amigo personal del Maestro de la luz. Recuerdo que cuando le propuse impartir juntos una conferencia sobre dicho tema, José Ramón se interesó de inmediato, más aún si cabe al saber que Alcántara era cordobés como él.

Estando siempre dispuesto a compartir su sabiduría, el Museo Textil de Val de San Lorenzo contó con el privilegio de tenerle como ponente en unas cuantas ocasiones y honrarse con su presencia. Asimismo, aceptó con ilusión el nombramiento como Tutor de la Feria Artesanal Infantil de Val de San Lorenzo, una creación de Concha Casado.

He tenido la suerte y el honor de contar con su amistad, José Ramón compartió conmigo desde el primer momento en que accedió al cargo como director del Museo Etnográfico Provincial de León sus amplios conocimientos sobre la cultura tradicional leonesa, no en vano sus raíces por vía materna eran de esta tierra, concretamente de la localidad de Valverde Enrique.

León pierde mucho con su ausencia, pero nos deja una serie de pautas a seguir que al igual que lo hiciera nuestra querida y respetada Concha Casado, debemos cumplir. Su amor a esta tierra que era la suya lo merece. Descansa en paz José Ramón.

NOTICIA: El ‘jefe’ del museo más guapo de León

OBITUARIO JOSÉ RAMÓN ORTIZ DIRECTOR DEL MUSEO ETNOGRÁFICO

E. GANCEDO | LEÓN
«Afronto este nuevo reto con una enorme ilusión y con la idea de que el museo sea el motor de la etnografía leonesa, pero también de que tire de toda esta comarca». Lo decía en febrero de 2009 José Ramón Ortiz del Cueto cuando se le presentó como director del Museo Etnográfico de León con sede en Mansilla de las Mulas. Lo decía entusiasmado, como hacía todas las cosas.

Ortiz del Cueto, que falleció en Madrid, a los 52 años de edad y después de una larga enfermedad, fue el gran impulsor del museo y su primer director por concurso público. Inaugurado el 21 de febrero de 2008 tras una inversión de cinco millones de euros, Ortiz se hizo cargo, un año después, del que ha sido calificado como «el mejor museo etnográfico del Noroeste», con más de 3.000 piezas, la mayoría procedentes del Instituto Leonés de Cultura. Durante el primer año, la etapa de rodaje, fue dirigido por el entonces director del ILC, Jesús Celis.

Cercano, amable, siempre disponible para cualquier consulta o aclaración, y más que abierto a todo proyecto o propuesta llegada de asociaciones y ciudadanos, Ortiz del Cueto deja en el museo, además de en todos los amantes de la etnografía y el patrimonio leonés, un abismo insalvable. Madrileño con raíces en el pueblo leonés de Valverde-Enrique, poseía una larga experiencia en gestión del patrimonio y le avalaba una sólida trayectoria en la administración pública como técnico superior de la Junta de Castilla-La Mancha y en asistencias técnicas para otras comunidades.

Además de su extrema profesionalidad y de una humanidad que anteponía a cualquier otra cosa, Ortiz siempre se preocupó por la divulgación y mejora del centro, y lamentaba no contar con más fondos y personal para acometer nuevos proyectos. Para ir más allá. Y lo decía —siempre— con una sonrisa.

NOTICIA: Muere el director del Museo Etnográfico Provincial de León, José Ramón Ortiz

El madrileño pero con raíces en Valverde-Enrique, de 52 años, se había responsabilizado desde 2009 del proyecto de musealización del centro con sede en Mansilla de las Mulas, que este año celebra su décimo aniversario.

Jose Ramón Ortiz del Cueto, director del Museo Etnográfico
                                    con sede en Mansilla de las Mulas. las Mulas. / Juan Luis García

C.J. Domínguez | 28/03/2018
Hoy se ha conocido la noticia del fallecimiento en Madrid de José Ramón Ortiz del Cueto, director del Museo Etnográfico Provincial de León, con sede en Mansilla de las Mulas, tras padecer una grave enfermedad.

Ortiz, de 52 años de edad, era el 'alma' de este Museo provincial, que precisamente este año está inmerso en la celebración de su décimo aniversario, desde la puesta en marcha en 2008.

Muy poco después, fue Ortiz del Cueto el elegido por la institución provincial leonesa para desarrollar todo el proyecto de musealización de las piezas colecciones que el museo atesora, en gran medida gracias también a su afán por dotarlo de todo tipo de material autóctono etnográfico de la provincia, y situando este centro cultural en un punto relevante, además, del Camino de Santiago, que pasa por la localidad mansillesa.

Madrileño de nacimiento, pero con raíces en la localidad leonesa de Valverde-Enrique, sumaba tres décadas de labores en gestión del patrimonio histórico, en turismo y también en desarrollo rural. Lo hizo desde la iniciativa privada muchos de ellos, pero también ocupó puestos relevantes en la administración pública.

De hecho, en su currículum, desde sus estudios en la Universidad Complutense de Madrid, constaba el puesto de técnico superior de la Junta de Castilla-La Mancha a lo largo de ocho años, en direcciones generales de Patrimonio y Museos, Patrimonio Cultural y Patrimonio Histórico, así como antes protagonizó asistencias técnicas para varias comunidades autónomas, como la de Madrid o también en Castilla y León.

En 2009 fue presentado como director del Museo Etnográfico leonés por la entonces presidenta, Isabel Carrasco, y el director del Instituto Leonés de Cultura (ILC) de la institución provincial, Jesús García Celis, con unos retos para este centro que bajo su gestión ha conseguido con creces.

Sin ir más lejos, en el último balance de visitas, el Museo Etnográfico sumó en toda esta década 122.000 visitas, para disfrutar con sus constantes actividades culturales paralelas pero sobre todo admirar unos fondos propios de cerca de 9.000 piezas, de las que 5.000 corresponden a donaciones y 1.200 pueden contemplarse en la exposición permanente en su moderna sede del antiguo convento de San Agustín de Mansilla de las Mulas.

En su honor, os recomendamos admirar su trabajo de todos estos años en el Museo Etnográfico Provincial de León visitándolo.

NOTICIA: El hombre que sabía hacer las cosas bien

OBITUARIO. José Ramón Ortiz del Cueto, director del Museo Etnográfico Provincial desde su apertura, falleció con solo 52 años de edad y después de una larga batalla contra una dura enfermedad.


Fulgencio Fernández | 28/03/2018
En los últimos actos del Museo Etnográfico Provincial de Mansilla de las Mulas se repetía en voz baja la expresión: «El que está fastidiado es José Ramón». Y cuando en la presentación de los actos del X aniversario de «su museo», del que ha sido único director, no estaba allí se temió lo peor.

Y lo peor se convirtió en este miércoles en noticia: «Fallece José Ramón Ortiz del Cueto, director del Museo Etnográfico». Lo que añade la noticia es cruel, con solo 52 años de edad y después de haber pasado los últimos años luchando contra una cruel enfermedad, «la enfermedad». 

Su curriculum es brillante, desde que finalizó su carrera en la Universidad Complutense, fue técnico después en el campo del Patrimonio en Castilla La Mancha, conferenciante habitual, autor de numerosas publicaciones (entre ellas ‘Identidad y Memoria aplicados a la Historia de los Museos Etnográficos en la provincia de León’, ‘Matracas y Carracas. Los sonidos olvidados de la Semana Santa’...). Pero creo que el mejor curriculum es una simple frase de un visitante mansillés en los actos del X aniversario. «En este museo se nota la mano de José Ramón, el hombre que sabe hacer las cosas bien». 

Poco más se puede decir. Tal vez añadir su condición de discreto, pero en la mejor acepción de la palabra, aquella que nada tiene que ver con gris, más bien todo lo contrario. 

José Ramón Ortiz del Cueto era madrileño con raíces en Valverde Enrique, y una vocación leonesa incuestionable en su condición de defensor del mundo rural. Realizó varios trabajos de investigación en la provincia de León pero cuando surgió la posibilidad de poner en marcha el Museo Etnográfico no lo dudó ni un momento y con su importante bagaje se hizo con la plaza. Recuerdo la primera entrevista: «¿Cómo no va a ser un regalo de los dioses poder trabajar en mi campo de la etnografía en una provincia tan rica como la de León; y desde un pueblo como Mansilla, en el corazón del Camino de Santiago».

Trabajó mientras pudo. Su mano está muy presente, su filosofía seguirá allí... pero se acabó su camino, el del hombre que sabía hacer las cosas bien.

sábado, 31 de marzo de 2018

HASTA SIEMPRE JOSÉ RAMÓN…


OBITUARIO

  
El pasado miércoles 28 de marzo nos dejó José Ramón Ortiz del Cueto, Director del Museo Etnográfico Provincial de León.

Nacido en Madrid en 1965, con ascendentes leoneses maternos (Valverde-Enrique) se licenció por la Universidad Complutense de Madrid, en Geografía e Historia, especialidad de Prehistoria y Etnología de la Península Ibérica, iniciando su andadura profesional en el campo del Patrimonio Histórico participando como técnico en más de 40 proyectos arqueológicos, etnológicos, antropológicos, paleontológicos y museológicos.

En la administración de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, ocupa un puesto como Técnico Superior de Patrimonio Histórico y Técnico Superior Arqueólogo, desarrollando tareas de gestión, inspección técnica y coordinación de proyectos para el Servicio de Patrimonio Mueble, Museos y Arqueología

Entre sus últimas publicaciones hay que destacar la “Guía del Museo Entográfico de la Provincia de León”, “Identidad y Memoria aplicados a la Historia de los Museos Etnográficos en la provincia de León”, “Matracas y Carracas. Los sonidos olvidados de la Semana Santa”, y artículos en diferentes publicaciones como “La Fotografía Documental y Etnográfica de la Escuela de Cerámica de la Moncloa en el Val de San Lorenzo en 1926”.

Como personal del museo que tuvimos la suerte de trabajar con él desde el año 2009, fecha en la que empezó su andadura como Director del Museo Etnográfico Provincial de León, hemos constatado el amor y el empeño que puso en llevar a cabo el proyecto que se le encomendó. Un proyecto museológico y etnográfico muy novedoso emprendido por la Diputación Provincial de León, centrado en la conservación y valoración del patrimonio etnográfico y la amplia variedad cultural leonesa tradicional y popular.

Sentimos la pérdida de un gran profesional y compañero, con una energía y un entusiamo constantes en todo lo que se proponía, con una fuerza y unas ganas de innovar permanentes, de proponer nuevas actividades, proyectos, exposiciones…una fuente de ideas sin medida, siempre pensando en mejorar, siempre buscando recursos para dar a conocer el Museo, tanto dentro como fuera de la provincia de León.

Nos enseñó que siempre había que superarse, que hay que estar en continuo aprendizaje,  encomendándonos tareas que en un principio parecían imposibles y que luego se convertían en realidad. Así comenzamos Programas del Museo como la Pieza del mes, la Oralidad, la Música (con la pianola que tanto le gustaba tocar), el Día D, el Día Internacional de los Museos (sumándonos a museos de todo el mundo), los Talleres Didácticos con los colegios, las Exposiciones Temporales (que movía y removía cielo y tierra para poder traerlas al Museo), su interés personal en tener contacto con los artesanos de la provincia…y es que era un hombre con una inquietud inagotable por todo lo que tuviera relación con el Patrimonio etnográfico de nuestra provincia. Patrimonio que ha perdido uno de sus principales abanderados.

Allá donde esté, seguro que estará organizando un nuevo Museo.

Hasta siempre compañero. Te echaremos de menos.


José Ramón Ortiz y Concha Casado.





domingo, 25 de marzo de 2018

COLABORACIÓN: EL ASEO PERSONAL EN AQUELLOS AÑOS…

…LOS BARREÑOS, AQUEL JABÓN DE LA ABUELA, EL BALDE DE ZINC, EL CHAMPÚ SINDO…EL AFEITADO, LOS BIGUDÍES… EL ESTROPAJO DE ESPARTO…

AUTOR: TOÑO MORALA.

Menudo jabón escribir hoy sobre el aseo personal en aquellos años de posguerra y siguientes, hasta que llegó el agua y el desagüe a los pueblos sobre todo. En villas y ciudades el agua salía por el grifo, y había retretes; pero en muchas casas y pisos viejos, bañera… nada de nada… a bañarse en barreño o balde o en la pila fregadero de obra, y si había lavabo, pues a tirar de él para el aseo; y casi siempre en la cocina que estaba calentina; bien con la hornilla, la glorieta, o la cocina de carbón y leña.

Historias para contar hay tantas como casas había en nuestros pueblos y ciudades sin cuarto de baño. Y ahí las madres y abuelas sí que no andaban con tonterías… si éramos tres hermanos pequeños, pues nos bañaban en el balde de Zinc en un pispás; uno detrás de otro, en cadena y rápido para no pasar frío, luego nos secaban, nos ponían la leche migada… y a la cama calentada con ladrillo envuelto en papel de periódico a los pies. La de letras que leyeron algunos pies, jejeje.

En aquellos baldes de Zinc, era lo que había… y de maravilla.

El asunto no iría a más, si la memoria no nos hiciera recordar estas cosas tan habituales en la vida. Lo que nunca he comprendido muy bien, era la manía de las madres de meterle al estropajo de esparto, y venga a refregar todo el cuerpo con él y el jabón, pero y, sobre todo, detrás de las orejas, que nos las dejaban rojas y en carne viva; qué habría detrás de las orejas, me pregunto yo ahora.

Algunos estropajos de esparto ya venían esterilizados… y biodegradables…
¡Cómo dejaban las orejas… como una patena… y en carne viva!

Aquel jabón chimbo, lagarto, o el fabricado en las casas con sosa, agua, jaboncillo y grasas varias; aquel sí que era bueno, ni caspa, ni problemas con la piel… no dejaba rastro de porquería ni nada parecido. Algunos cuando llegaba el sábado, huían como podían para zafarse del bañarse, pero la escoba de la madre o la zapatilla te hacía volver a la cocina y sin rechistar, y encima con lágrimas en los ojos y las piernas y el culo calientes. 

Aquel jabón Lagarto...
Con el paso del tiempo, la cuestión se fue modernizando, y allá por principios de los años setenta, la mayoría de pueblos ya tenían agua y desagüe, y de esa manera, se fueron acoplando cuartos de baño, bien dentro de las casas, o afuera; se hacía un añadido en el corral a un lado de la casa y punto. Luego paso a contarles anécdotas de estas novísimas construcciones, y que muchos abuelos y abuelas ni siquiera estrenaron.

Palangana con su palanganero,
espejo y jarra…
Pero sigamos con la memoria del aseo corporal, que la cosa estaba limpia de narices. Se acordarán de aquellos primeros champús; hacían tanta espuma, que a veces era necesario un carro de calderos para poder aclarar el pelo, y no digamos el de las mujeres; aunque también algunos teníamos melena. Primero había que sacar del pozo o ir al caño en busca de agua con la carretilla y las cántaras, luego poner a calentar el agua en aquellas potas gigantes sobre las trébedes. Salir al corral y hacer allí toda la operación con las palanganas y demás; era un rito que casi siempre era de la misma manera. En los portalones, los abuelos y padres tenían una palangana con palanganero de metal, un espejo colgado en la pared… y allí les vieras tirando de jabón de afeitar, la maquinilla de hoja acanalada Gillette, y aquellas caras que ponían para afeitarse, que más que un poema… eran caras cómicas; era conveniente disponer de una piedra de alumbre que servía tanto para afinar la cara, purificándola y cerrando poros y cualquier microcorte… el agua al muladar… y tarea hecha.


Un  buen espejo… y a afeitarse…

El aseo de las mujeres en aquellos años, y tan pudorosas… pues estaba claro, aprovechaban la salida de los hombres a las labores del campo o al trabajo; los chavales a la escuela o a la era… y ellas en las cocinas, o las habitaciones con sus potingues, barreños, algunos jabones de olor para fiestas y celebraciones, y aquí paz y mañana será otro día.

Poniendo los bigudíes

El escritor Sandor Marai, nacido en 1900 en una familia rica del Imperio Austrohúngaro, cuenta en su libro de memorias “Confesiones de un Burgués” que durante su infancia existía la creencia de que “lavarse o bañarse mucho resultaba dañino, puesto que los niños se volvían blandos”. Por entonces, la bañera era un objeto más o menos decorativo que se usaba “para guardar trastos y que recobraba su función original un día al año, el de San Silvestre. Los miembros de la burguesía de fines del siglo XIX sólo se bañaban cuando estaban enfermos o iban a contraer matrimonio”. Esta mentalidad que hoy resulta impensable, era habitual hasta hace poco. Es más, si viviéramos en el siglo XVIII, nos bañaríamos una sola vez en la vida, nos empolvaríamos los cabellos en lugar de lavarlos con agua y champú, y tendríamos que dar saltos para no pisar los excrementos esparcidos por las calles.

El barbero siempre tenía clientes.

Conscientes de la necesidad de cuidar el cuerpo, los romanos pasaban mucho tiempo en las termas colectivas bajo los auspicios de la diosa Higiea, protectora de la salud, de cuyo nombre deriva la palabra higiene. Esta costumbre se extendió a Oriente, donde los baños turcos se convirtieron en centros de la vida social, y pervivió durante la Edad Media. En las ciudades medievales, los hombres se bañaban con asiduidad y hacían sus necesidades en las letrinas públicas, vestigios de la época romana, o en el orinal, otro invento romano de uso privado; y las mujeres se bañaban y perfumaban, se arreglaban el cabello y frecuentaban las lavanderías. Lo que no estaba tan limpio era la calle, dado que los residuos y las aguas servidas se tiraban por la ventana a la voz de “agua va…”, lo cual obligaba a caminar mirando hacia arriba.

El de las abuelas y madres, 
hecho en casa con sosa, agua, 
jaboncillo  y aceite de grasas varias.
Sin agua, obviamente no existe la higiene; uno de los productos estrella es el jabón; el producto más básico para limpiarnos arrancó de los hititas y los sumerios hace cuatro milenios, aunque su preparación por la mezcla de grasa o sebo animal con agua y cenizas con un alto porcentaje de potasa se localiza en Fenicia hacia el año 600 a. de C. La pastilla cremosa que hoy conocemos data de 1879 y es obra del americano Procter y de su primo el químico Gamble. Y lo del champú… Para eliminar del pelo el sebo natural del cuero cabelludo, en Egipto se lavaban con agua y zumo de limón. No obstante, cada peluquero guardaba en celoso secreto su propia fórmula, costumbre que imperó en los salones de belleza hasta que los alemanes descubrieron en 1890 los detergentes en que se basaron los champús.

Aquel champú Sindo 
en rombos de Huevo, Brea, Lavanda… 
la de espuma que sacaban...
Y volviendo a la tierruca, ahora les comento lo de los cuartos de baño de los pueblos. En el mío el agua y desagüe llegó a principios de los años setenta; además  hizo la obra el cura de Marne José María Martínez que era electricista y fontanero también; en ese tiempo todos estábamos en la emigración; la idea fue terrible; llegaron mis tíos de Francia y mi madre, traían algunas perras, y no se les ocurrió otra cosa que mentarle al abuelo lo de hacer un baño añadido en el corral; el hombre me miró largo, era un paisano muy célebre… quitó la estaca de la boca y dijo, “haced lo que queráis…”; vino el albañil, hizo la obra, incluso con calentador de butano con la bombona afuera… y como dios. El abuelo falleció en el 82 y jamás entró en el baño, y como él, imagino que muchos.

La económica, el calderín, el tanque, el pilón de obra…
y a bañarse, era sábado.

Otra anécdota es la de un pariente que también hizo lo mismo en el pueblo; pero este sí usaba la bañera… llegó el hijo, y riéndose dijo: “Lo de mi padre es mucho, se está bañando en la bañera y tiene los pies y piernas donde hay que sentarse…”. Cada uno usa la bañera como le da la gana, faltaría más. Hablando estos días con las buenas gentes, me comenta Miguel, el veterinario, que cuando se puso a trabajar por esas zonas dejadas de la mano del diablo, fue a asistir a un parto retorcido de una vaca, y cuando terminó le dijo la señora de la casa que fuera a lavarse al cuarto de baño… y le soltó… “¡Está sin estrenar, gracias a dios, nadie en la casa se ha puesto enfermo!”, y así se escribe una pequeña parte de la historia de la higiene personal.

Los primeros champús de L’Oreal,  la marca francesa.

Para otro día escribiremos sobre las colonias y otros añadidos… La bañera más famosa de la antigüedad fue la del sabio Arquímedes. Anécdota, leyenda o realidad, lo cierto es que algún tipo de recipiente (fuera tina, barreño o bañera) resultó ser clave para descubrir y enunciar la 'ley' física conocida como principio de Arquímedes.

En pleno campo…  donde dejaba la maldita guerra.

miércoles, 21 de marzo de 2018

TALLER DIDÁCTICO NUESTRA SEMANA SANTA


Sábado, 24 de marzo de 17.00 h.

Lugar: Museo Etnográfico Provincial de León.
Mansilla de las Mulas. León.

Previa Inscripción en el Museo Etnográfico Provincial de León (987311923)




IXº RITO DE TINIEBLAS. Mansilla de las Mulas

Sábado, 24 de marzo de 17 a 21,30 h.
Lugares: Museo Etnográfico Provincial de León e Iglesia de Santa María.
Mansilla de las Mulas. León.


  Este año se celebra como noveno aniversario de una revitalización de una tradición en Mansilla de las Mulas el IX RITO DE TINIEBLAS.

  El Museo Etnográfico Provincial de León y la Iglesia Mayor de Santa María de Mansilla de las Mulas organizan un programa doble, cultural y litúrgico, junto con todas las cofradías y hermandades mansillesas, las autoridades civiles y eclesiásticas.

  Dentro de los actos que centran este Rito de Tinieblas, destacar además de la participación de las cinco cofradías y hermandades mansillesas, la coordinación por el Museo Etnográfico Provincial de la Diputación de León y el propio Ayuntamiento mansillés así como el cura párroco, el Coro de Santa María, el grupo de teatro Testes Temporum, el cronista oficial de la villa, además de los vecinos de la villa y visitantes, que darán como resultado la revalorización de la tradición de “Las Tinieblas” .

  En cuanto al rito, como dictan los cánones de la tradición y la religiosidad popular, es la comunidad de la propia villa la que demanda y articula la continuidad de la acción, no solo como forma de explicar una manifestación litúrgica y popular, sino también como fórmula de expresión de las señas de identidad comunes para que sean conocidas y reconocidas, así como participadas por las jóvenes generaciones, visitantes y peregrinos.

Fruto de esa organización y participación popular hacen posible la continuación de la rememoración de un rito de tipo litúrgico cristiano que fue en detrimento a partir del Concilio Vaticano II y en el cual, con la muerte de Jesucristo, se prohibía el “uso de metales” dentro de las manifestaciones religiosas oficiales y populares. Campanas y campanillas de procesión permanecían mudas hasta la resurrección, siendo ocupado su espacio por matracas y carracas de campanario y procesionales (instrumentos idiófonos) que asistían en las procesiones y llamadas de oficios.

  Ahora, Mansilla de las Mulas de forma estable desde hace 9 años ha incorporado a sus tradiciones la revitalización del rito desde el punto de vista cultural para recordar, rememorar y explicar el significado del acto y los aspectos de la cultura material e intangible asociados como elementos de un Patrimonio Cultural digno de memoria, identidad y conservación por deseo expreso de todos los implicados: Cofradía Santa Eugenia y las Ánimas, Cofradía Santísima Trinidad y Santo Tirso, Cofradía del Santísimo Sacramento, Hermandad de las Siete Palabras, Hermandad de Jesús Nazareno, Coro de Santa María, Párroco de Mansilla de las Mulas, Cronista Oficial de la Villa, Ayuntamiento de Mansilla de las Mulas y Museo Etnográfico Provincial de León.



PROGRAMA:
Día 24 de marzo, sábado: IXº RITO DE TINIEBLAS
Rito de Tinieblas I  (Lugar: Museo Etnográfico Provincial)
  • 17:00 h. Taller didáctico familiar “Nuestra Semana Santa”
  • 19,00 h: Presentación de la Semana Santa Mansillesa “Recuerdos y vivencia a modo de pregón”, a cargo de D. Félix Llorente. Cronista de la villa.
  • 19,20 h: Música sacra. Coro Santa María de Mansilla de las Mulas
  • 19,30 h: Introducción al IXº Rito de Tinieblas, a cargo de D. Pedro Mora, Coordinador de las Cofradías de Mansilla de las Mulas.
  • 19,40 h: Desfile de Matracas y Carracas: Museo-Iglesia por la Agrupación de Matracas-Carracas, Cofradías, Coro y Autoridades.

20,00 h: Misa solemne en la Iglesia Parroquial de Santa María

Rito de Tinieblas II   (Lugar: Iglesia Parroquial de Santa María)
  • 20,30 h: Presentación del IXº Rito de Tinieblas
  • 20,40 h: Rito de Tinieblas
-        Rito de Tinieblas:
      -Declamación
      -Miserere
      -Música sacra
-        Apagado de luces
  • 21,00 h: Repique de matracas y carracas
  • Confraternización Cofradías: Vino dulce y pastas.

            Participan:
            Ayuntamiento de Mansilla de las Mulas, Cofradías Santa Eugenia, Santísimo, Jesús Nazareno y Siete Palabras, Museo Etnográfico Provincial de León, Coro Santa María, Grupo de teatro Testes Temporum, Párroco de Mansilla, Cronista Oficial de la Villa.

ACTIVIDAD REALIZADA

IX Rito de Tinieblas. Mansilla de las Mulas.

IX Rito de Tinieblas. Mansilla de las Mulas.

IX Rito de Tinieblas. Mansilla de las Mulas.

Taller Didáctico "Nuestra Semana Santa".
Broches de Cofrade y Manola.

jueves, 8 de marzo de 2018

PIEZA DEL MES DE MARZO


“LA MEDIA HEMINA. Función y variantes locales”.

Investigador: D. Javier Revilla Casado
Doctor en Historia. Profesor Asociado de la Universidad de León
Sábado, 10 de marzo de 2018
 17:30 h.

Patio Espacio Peregrino. Planta Baja.
Museo Etnográfico Provincial de León. Mansilla de las Mulas.
Actividad Gratuita






La Diputación de León a través del Museo Etnográfico Provincial de León, en la Actividad “Pieza del Mes”, ha programado para este mes de marzo como mes de inicio del ciclo agrícola, después de la época invernal, una conferencia que gravita en torno a una pieza relacionada con la mesura y el peso del cereal en la época preindustrial, como es la media hemina que se expone en el área 7 del Museo dedicada a la agricultura.

Será D. Javier Revilla Casado, Doctor en Historia, Profesor Asociado de la Universidad de León así como Coordinador del Museo de la Industria Harinera de Castilla y León (MIHACALE) en Gordoncillo quien nos hará de introductor y analítico de los sistemas de peso y medidas de capacidad de cereal.

         Para el conferenciante la Hemina, cuartal, media fanega, alquer, barchilla... son medidas para la contabilización del cereal que dependiendo de la zona, este instrumento agrícola cambia el nombre. Se trata de una medida tradicional, que trasladada a nuestro actual Sistema Métrico Decimal equivaldría a unos 18 litros de capacidad o unos 14 kg de peso (de trigo).

          Pero, no solamente varía la denominación, sino también cambian sus dimensiones, puesto que se ha comprobado que, de unos pueblos a otros, incluso entre familias, el tamaño y por tanto la capacidad difería. Se debe, por tanto, olvidarse de la exactitud que hoy pretendemos; antaño todos entendían que 4 cuartillos eran un celemín, que 4 celemines hacían una hemina, que 3 heminas eran una fanega y que 2 fanegas eran un costal; o no, porque esto era lo más habitual, pero tampoco era una fórmula exacta.

      Por aquello de tratar de entender y diferenciar, en esta conferencia D. Javier Revilla se ha detenido en medir, cubicar y pesar con trigo algunas heminas. Se mostrarán los resultados de este estudio de medidores tradicionales. También pidió colaboración a través de las redes sociales para que le enviasen fotos de estos elementos, recibiendo numerosas referencias.

       Con esta actividad se pretende recordar que, hace no tanto tiempo, el grano se medía de manera diferente; y conocer uno de los instrumentos más habituales utilizados para ello: la hemina o cuartal.

ACTIVIDAD REALIZADA

F. Javier Lagartos, Técnico Superior MEPL, haciendo la
presentación del conferenciante Javier Revilla Casado

Javier Revilla Casado en un momento
de su conferencia

Javier Revilla posando junto con la media
hemina, protagonistas ambos de la Pieza
del Mes de marzo

Público asistente

Javier Revilla Casado