miércoles, 29 de enero de 2014

NOTICIA: El genoma del mesolítico leonés se ‘regala’ en una base de datos pública

El ADN del ‘moreno de ojos azules’ de La Braña «es muy importante en biomedicina».
diariodeleon.es
ana gaitero | león 28/01/2014  

 
Recreación del Csic sobre cómo era el hombre de La Braña

 
El genoma del hombre mesolítico leonés ya está a disposición de la comunidad científica en una base de datos pública, lo que supone que cualquier investigador interesado en su secuenciación puede obtenerlo y aprovecharlo para estudios concretos.
 
Así lo aseguró ayer Carles Lalueza-Fox, investigador del Instituto de Biología Evolutiva del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) que ha logrado la secuenciación del genoma completo del primer europeo moderno.
 
El hallazgo de Amador González, Txiki, y los amigos que entraron en la cueva de La Braña-Arintero —Valdelugueros— en noviembre de 2006 se ha convertido en un regalo para la ciencia y para la humanidad.
 
El biólogo catalán señaló que desentrañar el genoma del primer individuo, de los dos esqueletos encontrados, trasciende su fenotipo, es decir, el hecho de que tenga la piel oscura y los ojos azules como resultado de la convivencia de material genético del hombre africano con el del europeo moderno.
 
Lo realmente importante, dijo, es que se ha descubierto que el europeo de hace siete mil años comparte genes con el europeo moderno lo que ofrece un campo de posibilidades a la ciencia y de modo especial a la biomedicina.
 
«El genoma de un individuo anterior al Neolítico es muy importante y ese fue uno de los aspectos que más debió interesar a la revista Nature para su publicación», subraya. Se cree que fue en esta época en que la humanidad se sedentariza con la agricultura y la ganadería cuando se empiezan a adquirir enfermedades infecciosas como la gripe y la malaria debido al contacto con los animales.
La presencia de material genético de la variante europea moderna en el hombre mesolítico viene a decir que características del sistema inmunitario que se asociaban a dichos patógenos ya se encontraban en estos humanos recolectores y cazadores que se movían en pequeños grupos.
 
«El genoma de La Braña va a ser una referencia futura en biomedicina para saber en qué genes hay que mirar y en qué genes no», subraya Lalueza-Fox.
 

El impacto del hallazgo y la proyección de León en el mundo se multiplicó entre el domingo y ayer con noticias en numerosos medios de comunicación españoles y de todo el mundo. El alcalde de Valdelugueros, Emilio Orejas, celebró el hito científico del que fue informado personalmente por Lalueza-Fox y manifestó su apuesta por convertir el genoma de La Braña en un recurso turístico. «Queremos que sirva de atractivo para nuestra zona y para León», afirmó.
 
La cueva en un museo
«En el Museo de la Montaña Central de Lugueros vamos a hacer una reconstrucción de la cueva donde fueron hallados los esqueletos con una reproducción de los mismos y del ajuar funerario», explicó. La construcción del edificio terminará previsiblemente en verano, pero aún necesita dinero para su acondicionamiento y musealización.
 
El alcalde destacó que todo lo sucedido se debe a la curiosidad y la pasión por la naturaleza y las cuevas de Amador González, Txiki, vecino de Redilluera. «Si no lo hubiera descubierto Txiki no estaríamos hablando de nada de ésto», recalcó.
 
 
Del Mesolítico europeo a la Norteamérica del siglo XX
 
Del Mesolítico europeo a la Norteamérica del siglo XX
 El Museo de León custodia pero no exhibe los dos esqueletos de la cueva de La Braña-Arintero hallados en 2006. Fueron presentados en una exposición temporal y luego guardados debidamente. En la zona de Prehistoria se muestra el ajuar funerario, una cornamenta y los 24 caninos de un ciervo que, según los estudios antropológicos, estaban cosidos a la ropa del hombre Braña 2 y no eran un collar, como se creyó inicialmente. Curiosamente esta costumbre de coser los dientes a la ropa la han mantenido hasta el siglo XX los indios norteamericanos.
 
 

NOTICIA: Los bibliobuses cumplen 40 años con 46.000 usuarios en 423 localidades

Las 108 rutas de sus vehículos han dado 300 vueltas al mundo sin salir de. León.
 diariodeleon.es
 a. g. puente | león 29/01/2014
 
Imagen de familia de Carrasco, diputados y personal
 de los bibliobuses, ayer en Botines. Campillo
 
La ruta por Los Oteros inauguró, hizo ayer cuatro décadas, un recorrido cultural por la provincia sobre las ruedas de los bibliobuses. Una iniciativa de la Diputación para llevar la lectura «a cada rincón de la provincia». Desde entonces, su flota ha dado 300 vueltas al mundo sin salir de los límites territoriales de León.
 
Comenzó con 16 rutas por 122 pueblos y ahora cuenta con 108 y visita 423 localidades, en las que viven 142.000 personas. Y ya casi tiene 11.000 socios. Sus seis buses —cuatro en la sede de León y dos en la de Ponferrada— están integrados en la Red Rabel y su carné de usuario permite acceder a todas las bibliotecas incluidas en este entramado en Castilla y León. En el último año recibieron 46.000 visitas de personas en busca de sus fondos, casi 4.000 más que en 2012.
 
La institución provincial celebró ayer con los dieciocho trabajadores de los bibliobuses y sus responsables la conmemoración de su cuarenta aniversario. En el acto, celebrado en el Palacio de los Guzmanes, la presidenta de la Diputación, Isabel Carrasco, destacó que esta iniciativa va más allá del servicio de una biblioteca «porque es un medio de recoger inquietudes, un espacio de diálogo, un lugar de solidaridad y tiene un marcado carácter social». Una de las bibliotecarias, Marisa Fernández, de la ruta 3 del bibliobús, y con 16 años de experiencia, indicó que realiza 18 rutas cada 28 días, en las que visitan 78 pueblos. De manera que cada localidad cuenta con la presencia de este vehículo diez veces al año.
 
Cuando llegan al núcleo, si hay colegio, realizan allí una parada y otra en la plaza. Su perfil de usuarios es el infantil-juvenil y los mayores, «aunque ahora con la crisis ha vuelto gente más joven a los pueblos y se ven más visitantes de la década de los treinta y cuarenta», dijo Marisa.
 
A la hora de la elección de sus préstamos, el consejo de los bibliotecarios es esencial y así se guían. Los adultos demandan novelas, biografías, historia de España, política y fondos provinciales. Y los pequeños, cuentos, juegos, DVD...
 
138.000 préstamos
Las nuevas tecnologías viajan también en los bibliobuses. Una aplicación permite conocer en tiempo real la localización de los vehículos en ruta, también cuentan ya con los códigos QR y toda la gestión está informatizada. «Es un servicio muy querido por los leoneses, que, dada la gran extensión y difícil orografía de la provincia y gran dispersión, es sumamente útil para llevar la cultura a los pueblos», enfatizó la presidenta.
 
El pasado año la red prestó 138.000 ejemplares entre libros, revistas y audiovisuales y su programa de animación a la lectur contabilizó 11.407 personas de 180 pueblos. Organiza también talleres, concursos, cuentacuentos y proyecciones

NOTICIA: La senda fúnebre del Grano

Las aceras de la plaza, que se levantarán y cambiarán ahora, están formadas por lápidas del antiguo cementerio de la ciudad de León cerrado en el año 1932.

diariodeleon.es
Álvaro Caballero | León 29/01/2014


La mayoría de las lápidas están colocadas al revés para que no se identifiquen,
 pero en algunas se pueden ver inscripciones. BRUNO MORENO

Hay muchas historias enterradas bajo los guijarros de la plaza del Grano. Historias de su pasado romano, cuando sirvió como lugar extramuros para el culto pagano a Júpiter y sus canalizaciones, de las cuales queda sepultada una cisterna de piedra de sillería que apareció en una excavación en los años 50, como rememora el historiador leonés Alejandro Valderas. Leyendas medievales como las que contiene la iglesia del siglo XI, con su barco de reproducción de la batalla de Lepanto colgado del techo en la entrada, como ofrenda de un vecino que participó en el combate, sus sarcófagos enterrados bajo la calle Capilla y sus «más de lápidas romanas machacadas y empotradas en la pared del templo», cita el experto. Curiosidades como las que se desvelan al bajar la vista sobre las aceras y descubrir que parte de las piedras que la conforman son lápidas: material reciclado del antiguo cementerio de la carretera de Asturias, que se cerró en 1932, y que ahora desaparecerán con la reforma planteada por el Ayuntamiento.
 
La obra, que todavía debe esperar al dictamen de la Comisión Territorial de Patrimonio para comenzar como muy pronto en marzo, levantará las lápidas que conforman el anillo de la plaza del Grano. Grandes planchas de la conocida como piedra de Lois: mármol rosáceo característico de la montaña leonesa en el que incluso se pueden ver todavía inscripciones labradas como la que hay a la puerta del restaurante La Piconera. Una rareza puesto que, como ya hacían los romanos, para su reutilización se colocaban del revés o se picaban para que no quedara rastro identificativo. Pero ahí están, de momento.
 
La presencia de las lápidas en el acerado de la ciudad se empezó a utilizar después de que, a partir de 1940, se hicieran los primeros traslados de panteones a Puente Castro desde el camposanto de la carretera de Asturias, donde ahora está la residencia de la tercera edad San Luisa, antes maternidad. El cementerio que se había inaugurado en 1809, durante la ocupación francesa, con el entierro de un personaje local apodado Barrabás. Una necrópolis que el Ayuntamiento, a partir de 1941, empezó a vaciar con la invitación a los deudos para que trasladaran los restos de sus familiares. La tarea que dejó olvidadas, sin reclamar, las lápidas que luego se trasladaron a dependencias municipales para reutilizarlas en obras que se sucedieran por la ciudad. El reciclaje que hizo que, durante más de medio siglo, los ciudadanos caminaran sobre ellas por la Plaza Mayor.
 
Las lápidas, según el proyecto aprobado por el Ayuntamiento de acuerdo a los planos de Ramón Cañas del Río, serán sustituidas por «piedra caliza griotte apiconada asentada con mortero bastardo sobre la base general del resto del pavimento», sin bordillos, a la misma altura que están los cantos rodados de la zona central, con una anchura máxima de 1,5 metros. Piedras con «piezas de largo libre y con cuatro anchos variables de 30, 35, 40 y 45 centímetros para un mayor aprovechamiento del material y disposición de un ritmo variable en el despiece, evitando la monotonía y artificiosidad de un pavimento de piezas separadas de idéntico tamaño», de acuerdo al plan de obras, que serán por el momento lo único que se hará en todo el ágora más allá de cubrir calvas.
 
Pero desaparecerá la senda fúnebre de la plaza del Grano.

martes, 28 de enero de 2014

NOTICIA: Aquellas tabernas de antaño

 
La carne, el pescado en conserva y el vino eran los reyes de la mesa en los bares de los años sesenta. Un libro aborda estos y otros muchos detalles de la hostelería leonesa.

Fachada del Bar Los Pelayos en la década
 de los cincuenta.   R.C.P

diariodeleon.es
A. Gil / E. Gancedo 26/01/2014
Un repaso por la cultura tabernaria leonesa entre los años 1752 y 1985. Esa es la esencia de Aquella hostelería de León, un libro editado por Lobo Sapiens que aúna el patrimonio hostelero de la capital y que es el resultado del trabajo recopilatorio y la experiencia de Roberto Cubillo de la Puente, doctor veterinario y autor de numerosas obras sobre sanidad y alimentación. En total, 261 páginas y 500 imágenes que plasman la importancia de la hostelería de la época, fruto de un trabajo recopilatorio que a la que la desaparición de buena parte de los archivos que hablaban de ella no se lo puso fácil. Por ese motivo, su repaso comienza a mediados del siglo XVIII. En este libro se pone de manifiesto lo mucho que han cambiado las tabernas y tascas de antes. Y eso lo ha conocido de cerca Cubillo de la Puente mientras recopilaba la documentación necesaria para su tesis doctoral, presentada en 1996. Los abundantes datos que encontró entonces le llevaron a dar forma a este libro, en el que aborda, por ejemplo, el régimen de ‘estanco’ mediante el que se abastecían los distintos establecimientos, la liberalización de la venta o cómo la aparición de la barra transformó las tabernas de entonces en los bares de hoy en día.
 
Y es que su autor asegura que «todo lo que consideramos como sociedad, todo, se ha encontrado en la hostelería».
 
Casa Benito
Desde los años sesenta es mucho lo que ha cambiado la hostelería leonesa, aunque no los alimentos que ofrece. «Son los mismos, aunque sus formas de tratamiento y presentación sí han cambiado, y mucho», explica Cubillo. Antes, los pescados marinos se consumían bien en salazón, escabechados o de alguna otra forma que permitiese su conservación, pues el lento transporte de la época no lo ponía fácil. Lo raro era que llegase a la mesa fresco —o ‘frescal’, que se llamaba entonces— y, si lo hacía las condiciones dejaban mucho que desear. La diferencia la marcaba la distancia al mar, por eso las truchas frescas y los cangrejos, abundantes en los ríos leoneses, eran los que ofrecían mejores garantías, mientras que las angulas, ahora todo un producto gourmet, estaban en todas las cartas de los figones.
 
Pero era la carne lo más consumido en los mesones y restaurantes. Cerdo de la matanza, oveja y vaca sobre todo hasta el último tercio del siglo XIX y pollo y conejo para los días de fiesta. «Ahora, el cerdo industrial, el cordero, la ternera y sobre todo el pollo industrial, que es la estrella, son los más demandados», explica este experto leonés.
 
Lo que no ha cambiado mucho es la bebida que acompaña. El vino, en sus distintas variedades, siempre ha sido el rey en la mesa, pues el consumo de cerveza estuvo lejos de ser algo habitual hasta el último tercio del siglo XIX, si bien hoy ha conseguido desbancar al vino en cuanto a volumen consumido. Tampoco se descartaban las bebidas refrescantes como la ‘aloja’ (agua, miel y especias) o el ‘hipocrás’ (vino, azúcar o canela). Pero tampoco los sorbetes de mantecado, las aguas de limón y naranja o la leche, cuyo consumo no era habitual en los hogares y se dispensaba como algo especial, pues la poca que se producía resultaba esencial para alimentar a las crías que en el futuro tendrían un valor económico fundamental. Este es uno de los cambios que refleja Roberto Cubillo en su libro. «Importante, sin duda, ya que actualmente, gracias a los avances científicos, la leche nos sale por las orejas», dice.
 
El restaurante Pozo y sus aledaño
s en una imagen de los años sesenta
En sus páginas se aborda también aquellas primeras tabernas leonesas, las del siglo XVIII, con todo detalle. «Los locales que se dedicaban a este negocio hasta mediados del siglo XIX no mostraban rótulos con nombre en la puerta, sino que se les conocía por algún nombre o apodo». Entre ellos, Miserias, Casa Pepe o Del Chato. «Los que se nombraban, y a partir de finales del XIX eran los de ‘postín’ como Iris, Suizo, Rueda, París o Victoria», relata Cubillo de la Puente.
 
Sórdidos, sucios y sin barra. Así eran los locales que albergaban las primeras tascas y tabernas desde el punto de vista actual. Tenían bancos corridos y se comía y bebía del mismo recipiente. Era lo que se llamaba ‘de mesa redonda’. Y la mayoría se ubicaban en los barrios leoneses más poblados como el del Mercado, Santa Marina o San Martín.
 
Pero desde su existencia, el Bario Húmedo ha sido siempre el lugar por excelencia para la hostelería. Sobre su denominación como tal, Cubillo de la Puente afirma que son muchos los rumores pero que quien le apodó de esa manera fue Máximo Cayón Waldaliso, «excelente periodista que fue cronista oficial de la ciudad de León y frecuentador asiduo de las tascas de la ciudad vieja».
 
En su trabajo de documentación, este doctor veterinario de León ha acumulado numerosas anécdotas que dan buena muestra de lo que fue la historia hostelera de León. Una de ellas transcurre en los años cincuenta. Por aquel entonces, en la calle Renueva, Tomás Frade recibía a sus clientes en su Cantina del Maragato. En sus largas mesas con bancos, su clientela no se calificaba precisamente de selecta y fue en este lugar en el que nació, de la mano de Pérez Herrero y tres evangelistas más, la cofradía del insigne borrachuzo Genarín. Bien. Pues Frade tenía una alargada uña en el pulgar de la mano derecha con la que extraía «higiénicamente» las sardinas de las latas de conservas, según se desprende de El Conde de las Omañas, citado en el número 70 de la revista El Hostelero Leonés. El bar La Gitana (antes llamado Valdepeñas), tomó fama con Isaac Ferrero, muy conocido en León por haber sido futbolista y tener muchas amistades. A su madre una gitana le robó unas tijeras y aquella, con buenas palabras, intentó convencer a esta de que se las devolviera, algo que no logró. Y como dejó escrito Umbral, «alguien hubo de exclamar: Es usted más gitana que la gitana». Y ahí surgió el nombre.
Anécdotas, detalles y curiosidades en 261 páginas empapadas del más puro y castizo ambiente tabernario leonés.

Sobre estas líneas, el bar Oviedo, en Torres de Omaña.
 

domingo, 26 de enero de 2014

León, tu próxima estación.

Audiovisual promocional de Turismo para la Provincia de León. Realizado en 3D: 

Enlace a: "León, tu próxima estación"

Un corto de animación de apenas cinco minutos muestra a turistas nacionales e internacionales la amplia oferta turística de la Provincia de León.

Una oferta que el Consorcio Provincial de Turismo ha querido comprimir en apenas cinco minutos donde, de la mano del leonés Juan Carlos Mostaza, director de cine animado, ha creado un corto que descubre al turista algunas de las posibilidades que le ofrece una provincia como la de León.

El espectador puede conocer algunos de los puntos más importantes de la provincia, desde Picos de Europa, pasando por las Cuevas de Valporquero hasta llegar a la capital leonesa. Además sigue los pasos del Camino de Santiago a través de Sahagún, Mansilla o Astorga, y se adentra en tierras bercianas con las imponentes Médulas y con Ponferrada como capital de esta comarca que muestra el vino o el botillo como sus señas de identidad.






sábado, 25 de enero de 2014

NOTICIA: La adecuación de Fuentencalada saca a la luz empedrado maragato oculto

La brigada de jardines limpia la fuente, adecenta el entorno y hace una zona de paso

a.g. valencia | astorga 25/01/2014


El lavado de cara de Fuentencalada ha descubierto
 nuevo empedrado que no se tapará. a. valencia
 
El lavado de cara de Fuentencalada o Fuente de los Cuatro Caños y su entorno ha sacado a la luz empedrado maragato que se encontraba oculto debajo de la hierba. Así lo confirmó ayer la concejala de Medio Ambiente, Isabel de la Iglesia, quien precisó que «el pavimento se descubrió al iniciar los trabajos para meter riego automático en la zona». Aunque se desconoce con precisión de cuando data este empedrado, se baraja que pueda corresponderse con la época en la que se construyó la fuente a finales del siglo XVII, aunque la edificación fue reformada cien años después.
 
Lo cierto es que el hallazgo no está previsto que vuelva a taparse aunque el terreno es irregular, según reconoció la edil, quien descartó que en el resto del entorno pueda haber más pavimento similar. El empedrado descubierto se extiende por una zona de aproximadamente 30 metros cuadrados y en ella pueden apreciarse los dibujos que hacen las piedras a raíz de unas líneas maestras que dotan de mayor riqueza al conjunto.
 
El descubrimiento por casualidad de este pavimento se produjo a raíz de unas actuaciones llevadas a cabo por la brigada municipal de jardines para adecentar la fuente y los alrededores de Fuentencalada. En este sentido, la concejala que dirige el área precisó que «la reforma ya está finalizada».
 
Al respecto, De la Iglesia reconoció que aunque los trabajos comenzaron en abril, durante algunos meses no se llevó ninguna actuación en la zona «por falta de personal». No obstante, las mejoras se retomaron hacia el mes de diciembre. Durante este tiempo, los trabajadores municipales limpiaron las piedras que componen la edificación, adecentaron el tejado, se puso riego automático en todo el entorno, se ajardinó, salvó la zona donde se halló el empedrado, y se habilitó un área de paso que circunda la edificación. En este área, además, se han colocado bancos.
 
En cuanto a los trabajos que completan este lavado de cara del tradicional edificio, la concejala aseguró que algunas actuaciones se han encargado a empresas externas, como el repaso de las juntas entre las piedras del suelo. Además, también se renovó la antigua línea de abastecimiento que era de fibrocemento, se sustituyó por otro material más acorde y se sacó por el margen de la carretera. Por último, la edil reconoció que el presupuesto para llevar a cabo todas las actuaciones no superó los 5.000 euros. Un ahorro, que según adelantó, se consiguió gracias a la utilización de recursos propios y a reusar parte del mobiliario, como los bancos.

viernes, 24 de enero de 2014

NOTICIA: León, tu próxima estación

Un corto de animación de apenas cinco minutos muestra a turistas nacionales e internacionales los atractivos y la amplia oferta turística
leonoticias.com
A. Cubillas / @And_Cubillas       23/01/2014

León: 15.581 kilómetros cuadrados e infinidad de maravillas por visitar, por disfrutar. A penas diez palabras que describen una provincia rica en recursos turísticos, un lugar idóneo donde disfrutar de la cultural, de la historia, de la gastronomía y de la naturaleza cualquier época del año.
Muchas opciones, una amplia oferta que también el Consorcio Provincial de Turismo ha querido comprimir en apenas cinco minutos donde, de la mano del leonés Juan Carlos Mostaza, director de cine animado, ha creado un corto que descubre al turista algunas de las posibilidades que le ofrece una provincia como la de León.

Bajo el lema, León, tu próxima estación y a través del tren como hilo conductor, el espectador puede conocer algunos de los puntos más importantes de la provincia, desde Picos de Europa, pasando por las Cuevas de Valporquero hasta llegar a la capital leonesa.

Un recorrido que sigue los pasos del Camino de Santiago a través de Sahagún, Mansilla o Astorga, donde podrá disfrutar del tradicional cocido maragato, para adentrarse en tierras bercianas con las imponentes Médulas y con Ponferrada como capital de esta comarca que muestra el vino o el botillo como sus señas de identidad.

Un corto animado en tres dimensiones que ha permitido modelar toda la provincia en 3D y en la que se ha creado un sistema de esqueletos para animar a los personajes que pueblan y visita León gracias, también, a una técnica de iluminación novedosa que simula las cámaras reales.

Para los personajes se ha seguido un diseño sencillo y muy moderno, ya que deben resultar tremendamente atractivos al espectador. Se han creado cientos de pequeños muñequitos todos diferentes para cuya animación se desarrolló un esqueleto virtual que deforma la malla exterior de los múltiples modelos.

En la parte del audiovisual en la que se ven las ciudades, se utilizó un estilo de animación como el de la premiada cabecera de la serie ‘Juego de Tronos’ en la que los monumentos se van formando como pequeñas maquetas, eso sí, en esta ocasión dando una visión divertida

Juan Carlos Mostaza explica el corto de animación
 creado para promocionar León. (Foto: Peio)
Cinco minutos a los que ha puesto voz el leonés Nacho Arias y Stephen Hughes en su versión inglesa y que brindan la oportunidad a los turistas nacionales e internacionales de conocer algunas de los atractivos turísticos que ofrece una provincia como la de León. Un corto que este viernes se presentará en el marco de Fitur, en Madrid. 
Una vez que sea presentado en esta feria, el vídeo estará colgado en las redes sociales así como en el canal de Youtube y será utilizado, según ha señalado Isabel Carrasco, en forma de spots para llevar León a cualquier rincón.

Otros enlaces:
diariodeleon.es

jueves, 23 de enero de 2014

NOTICIA: Cuando León viajaba en diligencia

La Biblioteca Pública acoge una sesión de foto-fórum dedicada al transporte antes de los sesenta.
diariodeleon.es
verónica viñas | león 23/01/2014

Carro atravesando Ordoño en 1950; biblioteca pública de león

Carruajes, tartanas, diligencias, los primeros automóviles... La historia de León a través de unos ‘rápidos’ medios de transporte que, con buen tiempo y por caminos llanos, alcanzaban la velocidad de vértigo de 20 kilómetros la hora, como anunciaban a principios de siglo en la portada de este periódico las primeras empresas de viajeros.
La Biblioteca Pública ofrece esta tarde una nueva sesión de foto-fórum, dentro del ciclo Vamos a ver León, dedicada en esta ocasión a los medios de transporte. La Biblioteca que dirige Alfredo Díez Escobar ha rescatado de sus fondos imágenes anteriores a la década de los sesenta. El público podrá no sólo comentar las instantáneas, sino también aportar fotos propias relacionadas con el tema.
La Biblioteca Pública lleva años tratando de rescatar imágenes singulares que permitan reconstruir el cambio de la provincia, donde hace menos de un siglo muchas comarcas estaban comunicadas por diligencia, como describe en 1910 la escritora británica Walter Matthew Gallichan en un viaje al Bierzo: «La diligencia se llama Corzo Real, un curioso híbrido de carro de mercancías, autobús y carromato de gitanos, tirada por ocho mulas flacas y caballos huesudos, todos con cascabeles al cuello».
Entre las imágenes que ha seleccionado la Biblioteca Pública también destaca una pareja en un biscúter, un microcoche que comenzó a comercializarse en los cincuenta al precio de 28.600 pesetas, lo que —según los periódicos de la época— representaba para un obrero medio los ahorros de tres años.
Las fotos serán comentadas por Pío Cimadevilla Sánchez, Marina Riesco Grijuela y Severino González Díez. Entre ellas, hay una curiosa instantánea de la visita a León del cardenal Landázuri en julio de 1964, con motivo del congreso eucarístico al que asistió Franco. El cardenal, de pie a bordo de un lujoso descapotable negro y escoltado por la policía, fue captado por la cámara a su paso por la plaza de Guzmán, con el mítico bar Universal al fondo.
Otra de las fotografías, fechada en 1950, muestra una despejada calle de Ordoño II en la que sólo circula un carro de bueyes y una mujer en bicicleta ante lujosos comercios como la Gafa de Oro y Casa Ciriaco. También hay una imagen de 1926 de un carro chillón atravesando un pueblo de la Maragatería.
Decenas de fotos que componen un álbum que permite comprobar cómo han cambiado los medios de transporte y, sobre todo, cómo viajar era una aventura incómoda y, en muchas ocasiones, peligrosa.
Lugar: Biblioteca Pública. Santa Nonia, 5.
Hora: 20.00 (entrada gratuita hasta completar el aforo).

Carro atravesando Ordoño en 1950; visita del cardenál Landázuri a
León en 1964, diligencia de Alsa, carro chillón y el célebre biscúter.
Biblioteca Pública de León. 

miércoles, 22 de enero de 2014

PIEZA DEL MES: ENERO 2014

LA TARUSA. Juegos Infantiles Tradicionales en León

Investigador: Natalia Velasco Baños. Didácticas del Museo.
Sábado, 25 de enero 18,00 h.
Patio Espacio Peregrino. Planta baja.
Museo Etnográfico Provincial de León, Mansilla de las Mulas.
Actividad Gratuita

El Programa “Pieza del Mes” para enero ha programado la celebración de La Tarusa, como elemento representante de los juegos infantiles tradicionales en León, y será Dña. Natalia Velasco, que como la responsable de haber realizado diversas didácticas infantiles y juveniles en el Museo y persona que ha desarrollado a lo largo del 2013 en la provincia el Taller de Verano del ILC de los Juegos Tradicionales, quien ostentará la responsabilidad de trasladarnos no solo los aspectos didáctico-lúdicos de los juegos, sino la interpretación más antropológica y etnográfica que suponen.

Juegos, creativos y sencillos, no por ello exclusivos de niños, sino que también congregaban e implicaban a buena parte de los diversos ciclos vitales. Pues el juego era uno de los elementos de introducción y cohexión social más importante para el grupo y la comunidad, así como una forma de aprendizaje, limar asperezas, cuando no de canalizar fobias, o de competitividad, confrontación de personalidades, ingenios, microterritorialidades, etc.

Evocamos tiempos cercanos donde frecuente resultaba ver a niños y mayores jugando a diferentes y variados juegos en las plazas y calles de nuestros pueblos y ciudades. Juegos donde la simplicidad material y estructural predomina; donde los elementos materiales del entorno como maderas, huesos, cuernos, hierros de desecho y un largo etcétera, componían un sinfín de desarrollo de ideas, que se trasladaban de padres a hijos, de grupos de edad a otros, y de pueblo en pueblo, siendo interludio del ciclo festivo y favorecedor de éste, de obligado cumplimiento en las fiestas y romerías patronales.

La tarusa, ha sido elegida, por resultar de amplio desarrollo y protagonismo en nuestra provincia, recibiendo multitud de denominaciones, como el chito, tuta, tanga, pita, nita, tangilla o caliche y otras palabras asociadas al lanzamiento como tostón, doblón y tejo. De simplicidad estructural y compositiva, valiéndose tan solo de un palo, una moneda o chapa y unos discos metálicos, ocupó infinidad de horas de niños y mayores que disfrutaban con su práctica. A día de hoy, el juego de La Tarusa, además de incorporado a infinidad de compendios, se está recuperando en la práctica gracias no solo a su simplicidad ejecutiva, sino también a los colectivos y las entidades e instituciones que se han preocupado de que no se perdieran con el discurrir del tiempo y el cambio por los nuevos modelos de ocio juvenil.


El Museo Etnográfico Provincial se une a éstos, mediante sus talleres de juegos tradicionales y muestras, continuando no solo en lo lúdico sino con base cultural en la labor de la transmisión de este valioso legado cultural.

ACTIVIDAD REALIZADA

Dª Natalia Velasco y D. F.Javier Lagartos, Técnico Superior MEPL

Dª Natalia Velasco y público asistente.

Dª Natalia Velasco en un momento de su exposición
 

viernes, 17 de enero de 2014

RESEÑA WEB: El papel en las EXPOSICIONES TEMPORALES

Otra reflexión muy positiva de la bloguera Sara Manzanares Rubio en el Blog de "Museo, Go Green!" sobre uso y futuro del papel (como soporte) en las Exposiciones Temporales de los Museos.

Larga vida al papel: Materiales de impresión sostenibles para exposiciones temporales

 http://museogogreen.com/2013/12/12/larga-vida-al-papel-materiales-de-impresion-sostenibles-para-exposiciones-temporales/?goback=.amf_2775686_112808477.gde_2775686_member_5819069508643491843#!

RESEÑA WEB: FUNDRAISING...Pedir con elegancia en los Museos

Alentadores formas de comunicación y financiación parciales en los museos, además del Crowdfounding a través de los artículos de Sara Manzanares Rubio en el Blog de "Museo, Go Green!" 

Pedir con elegancia: Fundraising, comunicación y museos


http://museogogreen.com/2014/01/10/pedir-con-elegancia-fundraising-comunicacion-y-museos/?goback=.gde_2775686_member_5828828243834212356#comment-420

RESEÑA WEB: Uso de SPOTIFY en los Museos



Sorprendentes nuevos usos de otras redes sociales en museos de España a través de los artículos de Ignacio Granero Cendón en el Blog de "La Cultura Social" de la Comunidad IEBS

5 ideas para utilizar Spotify en el Museo

http://comunidad.iebschool.com/laculturasocial/2014/01/15/5-ideas-para-utilizar-spotify-en-el-museo/?goback=.gde_2775686_member_5829236984459067396#!

La visibilidad social del Museo del Romanticismo mediante la música

 http://comunidad.iebschool.com/laculturasocial/2013/12/06/la-visibilidad-social-del-museo-del-romanticismo-mediante-la-musica/ 



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NOTICIA: José Luis Puerto compila toda la tradición oral de la zona de Rueda

«Es la primera comarca leonesa en contar con su cultura popular sistematizada».
e. gancedo | león 17/01/2014
 
José Luis Puerto, poeta,profesor
 de Literatura y etnógrafo. archivo
«Tres señoritos andan en danza/ uno tras otro, y nunca se alcanzan». ¿Respuesta? «Los tarucos de las madreñas». «No ha nacido la madre/ y ya está el hijo en la calle». ¿Respuesta? «La madre es el fuego y el hijo, el humo». Hay cientos de adivinanzas, sí, pero también refranes («el gocho más ruin/ es el que revuelve el cubil», «si quieres coger pan abondo/ ara junto y hondo» o este, delicioso, «ve el pastor en la montaña/ lo que no ve el rey de España»), dictados tópicos (los apodos que tienen las diversas localidades, como Villacidayo, que se conoce como Cabite; San Cipriano es Bilbao; a Herreros se le llama La capital), y apodos comunes a todos sus habitantes, rimados o no (en Garfín, carboneros; en Mellanzos, pegos; en San Miguel y Quintana, raposos... y se canta lo siguiente: «En Rueda, los almirantes/ en Casasola, los quijotes/ en Gradefes, los señores/ y en Cifuentes, los tunantes»). De todo hay en Rumor de la palabra, el libro en el que el poeta, profesor y etnógrafo José Luis Puerto ha compilado toda la tradición oral de la comarca leonesa de Rueda, obra editada por la Universidad con el apoyo del Ayuntamiento de Gradefes.
 
Oraciones, ciclos festivos, la casa y el ganado, el mundo de los niños, cantares de los trabajos y los días, romances y cantares narrativos (como aquellos en los que se cuentan sucesos reales acaecidos en la zona, del tipo «el pastor asesinado en Gradefes», «en el pueblo Valdealiso, ocurrió el caso siguiente» o el que comienza: «En el pueblo Cañizal estamos de enhorabuena/ que para el año que viene/ ya tenemos molinera»), completan el exhaustivo índice de este libro cuyo material comenzó a ser recopilado por Puerto a principios de los ochenta, cuando se inició la relación del autor de origen salmantino con esta comarca oriental leonesa.
 
«He venido reuniendo información desde esa década, pasando por los años noventa y lo que llevamos del siglo XXI —explicó—, y aunque por razones de espacio han quedado cosas fuera, creo que se trata de una buena recopilación». Están ausentes, sí, las leyendas de Rueda, presentes en su gran libro sobre el patrimonio legendario leonés y también en un número de la revista Tierras de León. La estructura de la obra, por otro lado, «sigue el esquema clásico, con esos que podríamos llamar géneros menores de las tradiciones orales, por lo breves, esto es, refranes, dictados tópicos y formulas rimadas, y los mayores, el cancionero, las oraciones —que están a caballo entre unas y otras—, los cuentos y el teatro popular». José Luis Puerto hace hincapié, además, en la presencia de imágenes de algunos de los más destacados informantes de la zona, la mayoría ya fallecidos; «como el señor Herminio, de Herreros, que murió en el tristemente célebre tiroteo ocurrido en aquella localidad; como Audimia, de Cubillas; Nati, de Villacidayo, ambas gran conocedoras de romances; o Jesusa y Amancio, de Villacidayo y San Bartolomé, respectivamente».
 
Y de entre el cúmulo de materiales editados, Puerto destaca por su singularidad los ‘cantares narrativos’ sobre episodios ocurridos en la comarca, un romance de San Alejo muy poco conocido, el de la apuesta ganada, el del infante don Juan, la excelente muestra de cuentos, oraciones, adivinanzas y refranes... «que se editan muy poco» y los dictados tópicos, aprovechando para recordar que haría falta «una obra sobre ese tema en toda la provincia».
 
El etnógrafo nacido en la localidad salmantina de La Alberca, área que también ha investigado, asegura que ésta es la «primera comarca de León (y eso que pasa más desapercibida, que parece más anodina), de la que hay un libro de conjunto de tradiciones orales muy sistemático, muy organizado, por lo que puede significar una pauta, un modelo útil, para las demás».

EDITORIAL: SAN ANTONIO ABAD

San Antonio Abad, San Antón, "San Antonio el Viejo", "San Antonio el laconero" o "San Antonio gorrinero" son algunas de las denominaciones a un santo que se venera en muchas localidades como santo protector de los animales. Su fiesta es el 17 de enero.

  
Nace en Egipto hacia el año 250 de nuestra era, en el seno de  una familia acaudalada, se retira, cerca del Nilo, para emprender una vida de eremita. Abandona su retiro para ayudar a los cristianos que estaban sufriendo persecuciones por el emperador Valerio Maximino en Alejandría en el año 311. En el año 313, el edicto de Milán promulgado por el emperador Constantino, reconocía la religión cristiana. San Antonio vuelve a su vida de oración y retiro, viviendo entregado a la oración, la penitencia y las más rigurosas mortificaciones, siendo probada su virtud con tentaciones frecuentes,  su fama de santidad entre los cristianos crecía día a día atrayendo a un crecido número de visitantes y muchos ermitaños construyeron celdas en torno a la suya para que les dirigiera en la vida espiritual. Murió en 356 a los 105 años. Su tumba se descubrió en 565 y su cuerpo fue trasladado sucesivamente a Alejandría, Constantinopla y de allí fueron transportadas a Francia en el siglo  IX-X, primero a Saint Didier- de-la Motte y luego a Saint Julien d’Arles, donde reposan actualmente. Estableciéndose la fiesta el 17 de enero como conmemoración del traslado de las reliquias en esa fecha a tierras francesas.

Fue el iniciador de un amplio movimiento espiritual en los primeros siglos del cristianismo. Se le consideró Abad, es decir “Padre Espiritual”. San Atanasio fue el que escribió su vida.


San Antón de Villademor de la
Vega. Con lenguas de fuego a
sus pies 
Se convirtió en patrono de numerosas corporaciones: los cesteros porque los solitarios de la Tebaida ocupaban su tiempo ocioso en trenzar cestos, y los sepultureros, porque San Antonio enterró a San Pablo ermitaño en el desierto. La mayoría de su patronazgos los debe al cerdo, que se convirtió en su atributo más popular. De ahí que fuera honrado por los porquerizos, vendedores de cerdos, carniceros, chacineros, fabricantes de cepillos (que empleaban cerda porcina) y campaneros (a causa de la esquila de los cerdos). Además, en Bretaña era patrón de los alfareros y en Saint Omer de los curtidores.También se le considera patrón del fuego, elemento sacro y de buen augurio. (hogueras purificadoras del solsticio invernal, para espantar los espíritus que pretendían dañar a los animales domésticos).

Talla S. Antonio Abad. MEPL

ICONOGRAFÍA  DEL SANTO
Como en esta imagen  barroca atribuida a Luis Fernández,  realizada en madera policromada, expuesta en el Museo, se le representa como un anciano, aunque no estrictamente viejo, con larga barba, rostro venerable, en la cabeza porta una corona, está apoyado en su bastón, el rostro muy expresivo refleja el mundo interior del santo,  en situación de éxtasis. Las manos están llenas de fuerza, en  la de la izquierda porta un libro.
Se viste con túnica profusamente decorada, ceñida al cuerpo, envuelta en manto labrado con amplios y abundantes pliegues. Tanto en el hábito como en el manto lleva la cruz Tau y va acompañado del cerdo.




Imagen de san Antonio Abad. Riello
Entre los atributos del santo se encuentra El CERDO indicando que era dominador y protector de los animales. Su vida en el desierto  sobreviviendo a serpientes, escorpiones y todo tipo de animales le dieron esa fama. La asociación con el cerdo también puede estar relacionada con la idea que tenían de él en el mundo antiguo, el cerdo era considerado un ser impuro, relacionado con la suciedad y el pecado. Animal tabú en muchas religiones, era asociado a la imagen del demonio. Así es colocado a los pies del santo, recordando los episodios de las tentaciones a las que se vio sometido en el desierto, dominando al demonio o a la impureza. En la teología cristiana, colocar animales a los pies de las figuras venía a significar que habían conseguido la perfección  al dominar las fuerzas de la naturaleza.


Fundación J. Díez. Urueña
LA TAU La cruz en forma de T o tau, por el nombre de esta letra en griego, procedía del antiguo jeroglífico egipcio que significaba vida y por eso se convirtió en símbolo de la misma. Los primeros cristianos de Egipto la adoptaron como forma de la cruz de Cristo y es el emblema de San Antonio el Grande.

EL LIBRO Símbolo del conocimiento.
LAS LLAMAS suelen salir de sus pies o del libro. Simbolizan las curaciones que el Santo hizo a los enfermos del “Fuego Sacro”. Los enfermos que sufrían esta enfermedad, como pasaba con los leprosos bíblicos, no podían acercarse a la gente y por ello hacían sonar desde lejos una esquila. Ésta parece ser una de las razones por las que San Antonio aparece con un esquilón casi siempre. También la esquila colgaba del pescuezo del cerdo.

El” fuego de San Antón”, ergotismo, “fuego sacro”, “ignis sacer”, “fuego del infierno” o tizón causó verdaderas epidemias desde el siglo IX al XIV  afectando a las vísceras  abdominales o lesiones gangrenosas en dedos, nariz y orejas. La enfermedad se llamó “fuego de San Antón” porque muchos síntomas recordaban el martirio que sufrió el santo cuando se fue a orar al desierto. Estaba ocasionada por la ingestión de pan de centeno infectado por el cornezuelo, el hongo Claviceps purpurea. Los enfermos mejoraban  al cambiarles la dieta del pan de centeno parasitado a pan de trigo  sin fermentos ni sal. Los cotinos o panecillos de San Antón es una costumbre que se mantiene  entre otros lugares en Vega de Inzanfones y en León. Éstos se bendicen durante la misa del santo, los asistentes dan una limosna, los comen las personas  y los animales quedando ambos benditos por ellos. 
Hongo Claviceps purpuea.
Panes de San Antón, de Vega de Infanzones
(familia de Castro Cristiano)foto: FJ Rúa Aller
















En León hubo un hospital que durante nueve siglos ocupó el solar sobre el cual hoy se levanta la casa de Roldán, en la plaza de Santo Domingo. Estaba situado entre el Ayuntamiento y el Teatro, junto a la iglesia de San Marcelo.  Aunque en su origen el hospital trataba de remediar el fuego de San Antón, acabó siendo un hospital general. En el año 1922 se derriba y es trasladado a los Altos de Nava, quedando integrado en el complejo hospitalario de León.

Enclave que se puede admirar en la extraordinaria maqueta adquirida por la Diputación Provincial, diseñada por Emilio Salgado Benavides, ubicada hoy en este Museo Etnográfico Provincial.


En el medio rural existía la costumbre de que un cerdo con la campanilla tenía el privilegio de poder entrar en cualquier corral durante todo el año, decidiéndose su suerte el 17 de enero.                                                  
                                                                 

Son muchos pueblos los que todavía festejan el 17 de enero a San Antonio Abad, acudiendo con los animales hasta el atrio de la iglesia, donde el sacerdote, en presencia de la imagen del santo les imparte bendición. A veces se lleva también el pienso para bendecirlo y dárselo a los animales e incluso los cotinos o bollos de San Antón para los animales. La costumbre ofrecer algunos productos tradicionales de la fecha como embutidos, orejas y manos de cerdo, etc. que se subastarán entre los fieles.

Entre los pueblos que  festejan a San Antonio en la provincia de León tenemos a  Algadefe, Acisa de las Arrimadas, Laguna de Negrillos, Palacios de Fontecha, Truchas, Torneros del Bernesga, Calamocos, Puente de Domingo Flórez,  etc.
Con motivo  de la fiesta de San Antón se recitaban una serie de dichos y coplillas. Sobre todo en Las Grañeras (comarca de Sahagún) relacionados con la vida del santo, sucesos ocurridos durante el año etc.  En La Bañeza, la cofradía de San Antonio Abad, organiza los actos  ante la iglesia del Salvador  realizando la “rifa del gocho de San Antón”, en recuerdo de la antigua costumbre de sortear un cerdo que deambulaba durante el año por las calles de la localidad y que todos los vecinos alimentaban.


Ig. Sta Cristina de Valmadrigal
En la ciudad de León se ha recuperado esta tradición por la Sociedad Protectora de Animales y Plantas de León, la Cofradía del Santísimo Cristo de la Expiración y del Silencio y la Asociación San Francisco El Real Extramuros de León, retomando las costumbres mantenidas hasta la década de los años treinta del pasado siglo como la hoguera, la bendición de animales. También reparten ‘el fervudo’ (vino caliente con miel y orégano), y ‘el cotino’ (panecillo sin sal) y las papeletas gratuitas para la rifa del ‘gocho de San Antón’. Después se sortea ‘el gochín’ tras escuchar a los igualmente tradicionales ‘refranes al Santo’.
Refranes relacionados con este santo:
-Hasta San Antón, Pascuas son. (en algunos pueblos la fiesta de S. Antón la incluyen en las de navidad).
-San Antón llaconero, fui a llevar el burro al agua y se me cayó en el reguero. ( relacionado con la meteorología, el deshielo) (Maragatería).
-Por San Antón, la buena gallina pon y por la Candelaria, la buena y la mala. (la luz que necesitan)
-Por San Antón, no llega la niebla a las dos. (el sol hace que se disipen las nieblas.
-En Los Montes de la  Ermita  (El Bierzo)  cuando una cabra se hincha, se dice: “¿Quién te embazó?  ¿Te embacé yo? Que te desembace San Antón que tiene más poder que yo.

Imagen de una novena impresa.
Pedro J. Cruz Sánchez
COPLILLA
Oh glorioso San Antón
¿Qué haces en ese tablón
Con la cabeza tan dura?
No te doy los pies del cerdo
Porque te los come el cura.
 
 
COPLILLA
San Antonio bendito

tiene un perrito

que no come ni bebe

y siempre está gordito.

martes, 14 de enero de 2014

NOTICIA:La Diputación restauró 50 bienes etnográficos e invirtió 150.000 euros


Entre otras cosas, se rehabilitaron dos casas de concejo, un crucero y cuatro molinos.

dl | león 14/01/2014
La Diputación de León invirtió el año pasado 151.000 euros para poner en marcha los trabajos encaminados a la recuperación y el mantenimiento del Patrimonio Inmueble de Interés Etnográfico y piezas provenientes de la tradición leonesa.
Por lo que se refiere al patrimonio inmueble, la institución provincial colaboró durante el pasado año con 133.000 euros. Entre los elementos que se han recuperado gracias a la aportación de la institución provincial se encuentran nueve antiguas escuelas, dos Casas Concejo, cuatro molinos, un pozo, un horno, tres fuentes, tres lavaderos y una cubierta, un crucero, un campanario de uso civil y una cabaña, pertenecientes a nueve Ayuntamientos y 24 Juntas Vecinales de la provincia de León.
Para los trabajos encaminados a la restauración de diferentes elementos tradicionales de la cultura leonesa, la institución provincial ha destinado cerca de 18.000 euros. En concreto, gracias a la colaboración de la Diputación, durante 2013 se ha llevado a cabo la recuperación de elementos como once pendones y seis varas, una cruz, un vestimenta de Jurru, un batán eléctrico, unas andas de procesionar, maquinaria de lechería y un piano de pared, pertenecientes a cinco ayuntamientos y once Juntas Vecinales de la provincia leonesa.
379.000 euros en 2014
A través de estas actuaciones, la Diputación Provincial mantiene su compromiso con el mantenimiento de los elementos tradicionales de la cultura de la provincia, tanto los que pertenecen a las dos Diócesis de la provincia como a las de carácter popular.
Precisamente, el pasado mes de diciembre, la Diputación aprobó las convocatorias de subvenciones para la restauración del patrimonio inmueble de interés etnográfico para este año 2014 por un total de 379.000 euros. En cuanto a la restauración de patrimonio inmueble el objetivo es subvencionar las obras de recuperación de edificios singulares de patrimonio civil cuya titularidad corresponda a las entidades locales y que presenten características propias de la arquitectura tradicional de la provincia y pequeñas construcciones, tales como puentes, escuelas, casas y otras modestas construcciones como molinos, lavaderos, hornos, lagares, fuentes, pozos, cruces, etc.
Se priorizan aquellas construcciones representativas de la arquitectura tradicional que muestren tipologías únicas o en grave riesgo de desaparición. Se valoran aquellas características de la restauración que conserven las tipologías, las técnicas tradicionales, los materiales autóctonos, etc., así como la continuidad de los usos y funciones para los que fueron construidos, primándose los aspectos sociales, pedagógicos y de acceso público.
Además, tienen preferencia las intervenciones de rehabilitación o restauración de las construcciones o bienes inmuebles de interés etnográfico siguientes: edificios comunales de distinta tipología y arquitectura pastoril.

NOTICIA: Cabreireses de libro

diariodeleon.es

Ana Gaitero | La Cabrera 12/01/2014

«A Ramón Carnicer le querían correr porque dijo las verdades», afirman personajes reales de ‘Donde las Hurdes se llaman Cabrera’ el libro más controvertido de las letras leonesas, que sacó del olvido a la comarca.

Antonio Rodríguez, de Corporales jesús f. salvadores

«Toca, toca, me cagüendios, que cuando tú seas músico yo seré fraile», le decía un vecino a Sergio, el de Odollo, cuando hacía sonar en el monte, mientras cuidaba las cabras su chifla de sabugueiro. «No tocaban por solfa», aclara su esposa, Adelina. Aprendían de oído. «Nosotros soplábamos como burros, ahora lo traen todo grabado», apostilla el hombre.
Sergio Álvarez Cañueto es uno de los músicos que amenizaba la procesión de San Pedro, él recuerda más la de Corpus, en su pueblo cuando el 29 de junio de 1962 el escritor Ramón Carnicer recaló en el primer pueblo de Castrillo de Cabrera con su sombrero de segador, su cámara y su cachava acompañado por el famoso cura don Manuel Bruña, que venía de una bautizo en Llamas y tenía allí su casa. Sergio se hizo músico y el señor Lisardo, que también era músico, no se hizo fraile. «Lo pasamos muy bien, conocimos a mucha gente y nos quisieron mucho», afirma.
Sergio y su saxofón
Se acuerda mucho de Manolo, el trompetista, que todavía vive y en la pared de su cocina cuelga una foto de la Orquesta Sonora de Odollo (León) que recorría La Cabrera y muchos pueblos del Bierzo y Zamora desde 1945 hasta que se fue quedando solo «porque todos marcharon para Alemania y otros sitios». «Todo a pie porque entonces no había carreteras», cuenta.
Un accidente con las caballerías que le dejó lesionado el hombro le obligó a emigrar también a él. Andaba ya cerca de los 55 años y se empleó de portero en una casa de la plaza de Salamanca de Madrid. Cuando él se jubiló contrataron a su mujer y aguantaron otros años más. Pero volvieron y son de los pocos vecinos, de La Cabrera que pateó y retrató Ramón Carnicer, que siguen en el pueblo. Tienen 93 y 86 años. Y es el hombre quien cuida de la mujer desde que, hace casi dos años, ella sufrió una trombosis. «Pasa, pasa... en esta casa se entra sin más», invita el hombre desde la cocina.
Adelina está con los pies metidos en el horno de la cocina económica, que el hombre aviva de vez en cuando con la leña que le ha tocado en las suertes del pueblo. «El carbón es muy caro para este pueblo», alega.
En Odollo se detiene varios capítulos el libro que publicó en 1964 de aquel viaje de ocho días a pie por La Cabrera Baja. Donde las Hurdes se llaman Cabrera, que cumple ahora 50 años, vio la luz en Barcelona de la mano de la editorial Seix Barral.
Nadie se imaginaba, y menos el autor, que levantaría una polvareda monumental en una provincia sumida en el letargo de la dictadura y cuyas gentes ansiaban progresar. Cerca de treinta artículos periodísticos se publicaron en Diario de León entre 1964 y 1966 con alusiones a Carnicer y su libro.
El primero, de don Antonio González de Lama, ponderaba al autor y describía su recorrido, solo y a pie, por La Cabrera Baja. «Carnicer no hace juicios, no predica ni denuncia, se limita a describir y contar», decía. El único matiz aludía al título: «No hay comparación entre las Hurdes y La Cabrera». Pero a continuación aplaudía la iniciativa: «Bien está que haya libros como este que pongan ante los lectores la trágica situación de unos hombres, esclavos de la tierra, que no tienen otro remedio a sus males que la huida, la emigración». Por lo demás, alababa su «sencillez», «sobriedad» y que más que los paisajes, «la descripción de la vida y de los hombres», así como las fotografías que acompañan el relato.
El libro de relatos, como se subtituló en la primera edición, sacó a la comarca del olvido. Pero sobresaltó al poder civil y eclesiástico y hubo quien exigió, como Fernando Sastre, la prohibición de su venta y que el autor declarado persona non grata. «A Carnicer le querían correr porque dijo las verdades», alega Herminio, de Noceda, mientras mira la foto que le hizo Carnicer. Herminio era pastor y lo fue toda la vida en Noceda. Uno de los pocos que no emigró. Su hijo acaba de retornar: «Se puso la cosa mala y le di mi rebaño».

«Entonces había 10 o doce chavales en la escuela, ahora lo único que hay aquí es tranquilidad; vacas sí, pero ganado menudo no hay nada, nadie quiere ir con cabras y ovejas», explica mientras camina hacia el centenario tejo de la iglesia. Conoce bien a Amable Liñán, el laureado científico que salió de pequeño del pueblo. Su padre era tratante de ganados. La gente más pudiente. «Algo ganaban pero también las pasaban estrechas por los caminos para ir a Maragatos, que no había camiones», rebate Herminio.

La Cabrera contará con la primera ruta literaria señalizada en la provincia de las muchas que se podrían hacer con el caudaloso río de libros de ficción y de viajes de las letras leonesas. Sigue los pasos de Ramón Carnicer en Donde las Hurdes se llaman Cabrera.
Los alcaldes de Castrillo de Cabrera, Encinedo y Truchas están decididos a ejecutar el proyecto coincidiendo con el cincuenta aniversario de la publicación del libro. La ruta, no obstante, quedará incompleta si los alcaldes de Benuza, Rafael Blanco, y de Puente de Domingo Flórez, Julio Arias, ambos del PP, no se suman al proyecto que costará en su conjunto en torno a 30.000 euros. «Esperamos financiación de la Junta o de la Diputación», alegan.
Son casi 150 kilómetros de recorrido, aunque como escribió Carnicer, «los viajes no se miden por quilómetros sino por horas de camino». Carnicer empleó ocho jornadas a pie, pasó por una veintena de pueblos y conversó y retrató con su cámara a numersosas personas, paisajes, pueblos y escenas de la vida cotidiana.
Algunas gentes aparecen con nombre propio, como el famoso cura de Odollo, don Manuel Bruña, un gallego que vivió más de 30 años en la comarca y cuya fotografía, rezando las horas sentado en el pórtico de la iglesia, ilustra la portada de la primera edición; también es real Ramiro, el del Puente; Antonio Armesto, el cantinero de Castroquilame; Benigno el tamboritero; la maestra de Saceda, doña Virginia, Ceferino, el maestro del aceite, Alberto, su guía entre Quintanilla y La Baña, que soñaba con una carretera que no llegó hasta 1979; Herminio, el de Noceda, las niñas de Castrillo y Justina, la mujer que le hizo un encargo al escritor: «Diga cómo estamos aquí, a ver si se acuerdan de nosotros, que vivimos como los animales del monte».
Otros se difuminan fueron reconocidos en la obra, como el extravagante médico don Leopoldo con quien Carnicer se cruzó en el camino de Nogar a Robledo de Losada.
La vida en La Cabrera ha cambiado. «Es una pena, la gente que había en este pueblo y ahora es una desolación», afirma Adelina Álvarez, que recuerda sus tiempos mozos. «Me casé joven y crié ocho hijos», cuenta. Así eran casi todas las familias. La mayoría son carniceros en Madrid, profesión en la que recalaron muchos cabreireses, sobre todo de La Cabrera la Alta, puntualiza la mujer.
Otros se hicieron pescaderos, cuentan en Castrillo Roberto y Manolo, dos albañiles que arreglan una casa y aunque critican la general falta de respeto a la arquitectura tradicional comprenden que «es más barato». «En este pueblo se ha obrado bastante gracias a los carniceros y pescaderos», aseguran.
La que fue cantina de Laureano, donde se alojó Carnicer en este pueblo, fue una de las primeras casas que arreglaron estos albañiles de Nogar. «La dividieron en dos», explican. Allí oyó Carnicer una de tantas historias de maquis que se cuentan en La Cabrera, pero quizá la más trágica puesto que en una refriega con la Guardia Civil fue víctima una de las hijas de Laureano.

«Yo conocí a Girón», asegura Sergio. «Ibas con las vacas y se daban a ver y luego teníamos aquí muchas refriegas con la policía porque nos acusaban de ayudarles. Aquí hubo mucha gentuza: hubo moros, hubo soldados, hubo policía... iba uno con las vacas de pastor cogiendo miedo porque no había libertad y si alguien te denunciaba aunque no fueras culpable estabas arreglao...», agrega.
En la cocina de Sergio y Adelina hay un retrato de un militar. «Es el teniente general Veguillas, que estuvo por aquí haciendo mediciones en el río para un pantano y siempre me decía: a los lobos de aquí nos los tengo miedo, son peores los del asfalto. Y qué razón tenía, a él lo mataron los de ETA».
Sergio se embala al hablar del teniente general y le dice a su mujer que no le interrumpa, que «me cortas el rollo»... y cuenta, paso a paso, su visita al militar el ministerio, en el Paseo de la Castellana. «Cuando le mataron le mandé una carta a Narcís Serra, que era el ministro de Defensa, y me contestó que daba las condolencias a la viuda».
Se hace tarde y hay que marchar. «La Baña, capital; antes era Pombriego», dice la mujer. Entre Odollo y Llamas está el peor tramo de la carretera LE-7311 cuyo estado conoció por sus propios ojos el año pasado la presidenta de la Diputación. Isabel Carrasco prometió un convenio con la Junta, con la consejería de Silván, para arreglar el vial pues cuesta 18 millones de euros y es imposible de abordar en solitario por la institución provincial, tal y como ya contestó al alcalde en un escrito hace cuatro años.
La carretera «nos está coaccionando mucho, ni siquiera tenemos ya un bar en todo el municipio», alega Tomás Blanco. Pero apuesta por la ruta que servirá, además, para dar a conocer el centro de interpretación de la casa cabreiresa de Marrubio y las rutas de senderismo que se pueden hacer por los caminos que pisó Carnicer —la carretera no existía— en su viaje.


El alcalde de Encinedo y diputado provincial, José Manuel Moro, también está comprometido en la señalización de la ruta. El municipio cuenta ya con el Museo de La Cabrera, en Encinedo, y pronto tendrá en La Baña el cazario. El alcalde de Truchas , Francisco Simón, pondrá los carteles en el Alto de Peña Aguda y El Carbajal. Carnicer no pasó por Truchas aunque también aparece en el libro, nada menos que para explicar el origen del topónimo de La Cabrera con la leyenda del castillo de Peña Ramiro en la que los lugareños ganaron una batalla al enemigo musulmán con un ejército de cabras que simulaban ser hombres. «Cabra era», escribió Carnicer.
También aparece Iruela y su relojero Losada, el fabricante del reloj de la Puerta del Sol. El viaje de Carnicer es irrepetible, pero son muchas las personas que han entrado en La Cabrera tras sus pasos. «Dijo lo que era, igual aún le faltaron cosas», afirma Antonio, de Corporales, en alto de Peña Aguda. Trabajaba en la pizarra. «Si no hubiera sido por las pizarreras esto hubiera quedado despoblado», asegura. Tiene tres hijos y vive de la ayuda del paro. Pastorea unas cabras. «Es un corral doméstico», aclara.
Las pizarreras son la fuente de empleo en La Cabrera. «Aquí no hay paro para quien quiera trabajar», dice un hombre en La Baña. Antes salieron los cabreireses, ahora exportan pizarra.