martes, 27 de septiembre de 2016

NOTICIA: Piedras que hablan con gran sabiduría

Maestros canteros, un oficio y un arte cargado de silencios y enigmas en sus formas.

La sabiduría de los maestros canteros, sacando la piedra de la madre tierra.

Toño Morala | 26/09/2016

¡Pero dejad… dejad que las piedras hablen… con tanta sabiduría! A San Miguel de Escalada. Qué inmensamente difícil es escribir sobre los maestros canteros, y no lo digo por no tener documentación, la hay y buena; lo difícil es conectar, unir la maestría de estas buenas gentes, de estos maestros que han ayudado y mucho a crear y mantener un patrimonio histórico e irrepetible a lo largo de cientos de años; lo verdaderamente difícil es hacer hablar a la piedras, en ese, su lenguaje de silencio y armonía, con esa rima que construye esa conexión con la arquitectura, con esa belleza suficiente para quedarse durante horas mirando y admirando estas grandes obras; esos añadidos a los sillares y unirlos con la levedad del uso o usos que muchos de estos edificios tuvieron; darles esas maravillosas formas inventadas por los maestros canteros, y que componían el arte dominando el mundo mágico de leyendas, dioses, diferentes religiones y multitud de alegorías para dejar su marca y dejar su maravillosa visión de la vida. Y tendríamos que intentar unir la historia con aquellas formas de trabajo tan duras y extremas  tan mal pagadas la mayoría de veces y tan mal reconocidas,- en muchos casos no sale ningún nombre de aquellos maestros canteros, en todos los ámbitos históricos y antropológicos. La cultura, a veces, se olvida de los hombres que sacaron adelante grandes obras en piedra, solamente en piedra… imagino, o quiero imaginarme la de años que trabajaron en una sola obra, en un solo proyecto donde los arquitectos de antaño tenían que ser drásticos y buscar, aparte de la belleza, el objetivo de aquellos edificios tan magníficos… y además en tiempos donde casi todo era mano de obra y poco más; casi todo era a base de fuerza humana y animal. Ahí entra la gran misión de aquellos inventores para elevar piedras; pero la mano del hombre y su inteligencia natural fueron capaces de doblegar con gran aprovechamiento aquella piedra que la propia naturaleza puso en prácticamente toda la tierra, y donde se trabajó tan limpiamente, tan brillantemente. Piedra y pensamiento, pensamiento y piedra, y en el entremientras, miles de obras de arte repartidas por todas las partes habitadas por el ser humano.


Intentaremos hacer este pequeño reconocimiento muy generalizado y muy planetario, pues como saben hay obras en todo el planeta llenas de una belleza magnífica y donde, muchos de aquellos maestros canteros, no dejaron su marca personal, ni muchos de aquellos pasaron a la historia, apenas unos cuantos salen en ella, y de forma muy casual. Se imaginan el duro trabajo de aquellos hombres con el cincel y la maza como herramientas casi únicas para labrar aquellas piedras del silencio, aquel ritmo acompasado, aquellas noches de cansancio y sueño para, al día siguiente, venga a seguir dándole a la maza y seguir realizando milímetro a milímetro, sutilmente, como si la vida les fuera en ello, y como si supieran que su trabajo callado fuera uno de los más importantes en la vida y existencia del ser humano; pocas cosas han dejado tanta huella en la historia como estas grandes obras de arte esculpidas y labradas en piedra; es como si los maestros canteros fueran resignadamente sabedores de su impronta e importante labor, de su maestría en ese oficio peculiar que era darle vida a las piedras olvidadas. 


Las marcas tenían, muchas veces, otro significado, aparte del evidente de firma
Muchos de los canteros y de los ‘Magíster muri’ tenían una firma o marca de cantero, como forma de identificarse como autor de la obra, ya sea de la construcción en sí, o de la talla de la piedra en cuestión. Como muchos de los signos usados por el hombre, estas marcas de cantero, tenían, a veces, otro significado, aparte del evidente. Así la firma segunda representa el ‘abacus’, un bastón de mango en espiral, usado tanto por los ‘magíster muri’, como por el ‘Gran Maestre del Temple’; las marcas son algunas de las representadas en iglesias, casi siempre relacionadas con el Temple. En relación con la Masonería, el ‘francmasón’ es en origen el ‘escultor de piedra franca’, es decir el escultor de la piedra que puede ser tallada y esculpida. Antes que los arquitectos se formaran en las Universidades, los antiguos gremios de masones o albañiles, constituían entidades reconocidas oficialmente, con derechos políticos y poseían la doctrina secreta del arte de la construcción. Los miembros de estos gremios viajaban libremente por Europa, manteniendo entre ellos estrechos lazos fraternales y de hospitalidad. Cuando el neófito solicitaba el ingreso, recibía un signo o marca de cantero, que debía reproducir en todos sus trabajos, y que era su marca de honor. Uno de los documentos más antiguos que hace referencia a tales marcas o signos de cantero de laBauhütte se encuentra en la Hüttenordnung (Ordenanza de Logia) de Röchlitz de 1462. Allí se menciona la ceremonia solemne en la que el Maestro transfiere o "comunica el signo" al oficial junto con una serie de enseñanzas alusivas, advirtiéndole de que carece del derecho a modificar su signo o a transferirlo a otro cantero. Marcas de las canteras de procedencia de la piedra. En algunas regiones la forma específica de organización del trabajo originó la costumbre de marcar las piedras en bruto que salían de las canteras para distinguirlas de las sacadas de otros yacimientos y poder calcular fielmente su número y precio. Por tanto, estas marcas de los canteros sacadores (marcas de cantería) no deben ser confundidas con los signos grabados en la piedra por los maestros canteros que trabajaban a pie de obra (marcas de canteros). Las marcas o signaturas personales o del taller para identificar el trabajo concluido han sido un sistema universalmente empleado.


En cualquier sitio, si se fijan, encontrarán el valor magnífico de aquellos antepasados
Las encontramos en todas las culturas y civilizaciones para identificar la autoría (por ejemplo, la alfarería), la propiedad del objeto marcado (la ganadería) o representar las denominadas marcas dinásticas o signos de familia. El precedente inmediato de las marcas de los canteros medievales se encuentra en los signos lapidarios romanos y singularmente en los utilizados durante laEdad Media en Bizancio. Estas marcas singulares todavía se conservan en la mayor parte de los edificios del Imperio romano de Oriente; en el teatro de Nicea, en el de Aezani, el acueducto de Éfeso, en la muralla de Salónica construido con el expolio de las ruinas de una antigua construcción, etc. Igualmente se localizan en las piedras de la cisterna de las Mil y Una Columnas de Constantinopla, o en Santa Sofía, en San Sergio, en la iglesia de San Juan, etc. También se han hallado sobre las caras talladas de piedras destinadas a desaparecer bajo el revoco o tras el repaso definitivo de los paramentos, lo que confirma que eran marcas de los canteros para poder ajustar su salario. En la Europa medieval, este fenómeno se generalizó por imitación de los escudos de armas de las casas nobiliarias (que daría lugar al desarrollo de la ciencia heráldica), expandiéndose a las corporaciones de oficios (herreros, armeros, talladores de madera, grabadores, impresores, fabricantes de papel, pintores, etc.). Y como muestra, independientemente de marcas en la Catedral de León, San Isidoro…. Cada medio día del año, la luz del sol incide lateralmente en el zócalo exterior de la capilla de San Fructuoso, pequeño recinto románico adosado al pórtico de la iglesia mozárabe de San Miguel de Escalada. Y por cualquier sitio que vayan, si se fijan, encontrarán el valor magnífico de aquellos antepasados, maestros canteros, que dejaron su impronta, y muchas veces sin firmar, en las piedras de la vida, esas con las que muchos tropezamos día a día en esa belleza tan inmensa y tan llena de silencio; es el silencio del paso de los años en la maestría de aquellos maestros canteros… ¡Pero dejad, dejad que las piedras hablen con tanta sabiduría…!

NOTICIA: Una moda hecha a base de ‘rodaos’, manteos y sayas

Nieves Robles muestra en Salamanca sus diseños basados en la tradición leonesa.


La muestra plantea lo ‘actualizable’ de la indumentaria popular. DL -

E. GANCEDO | LEÓN
«Si la indumentaria tradicional leonesa sirvió durante siglos a nuestros mayores ¿por qué no puede servirnos ahora? Por ejemplo, aunando nuevos tejidos, como la organza o la seda, con técnicas tradicionales como la estampación o los bolillos». Quien así se expresa es Nieves Robles González, una de los tres especialistas leoneses —los otros dos son Javier Emperador y Matilde Vázquez— participantes en la exposición Identidad y moda, montada en el Palacio de la Salina de Salamanca por el Instituto de las Identidades, dependiente de la Diputación de aquella provincia.

La muestra ha podido verse desde el 1 de septiembre y cierra sus puertas el 2 de octubre, y durante este tiempo ha acogido una veintena de creaciones de diseñadores y expertos, además de León, de Salamanca, Madrid y Portugal. «Más que una exposición es un proyecto coral —aseguraron sus responsables en la presentación—, en el cual la vestimenta tradicional ha servido de referente y fuente de inspiración para que una veintena de creadores ofrezcan sus particulares modos de interpretación». La exhibición, por tanto, «hace una apuesta a favor de quienes creen que tradición y modernidad son no solo compatibles sino que pueden y deben ser cómplices para una proyección conjunta de futuro».

Un aspecto de la colección,
e imagen de Nieves Robles. DL -
Es lo que piensa también Nieves Robles, quien a diario confecciona piezas a medida de indumentaria tradicional leonesa —y también restaura piezas testigo— en la tienda Regionales Rosa. «Pienso que en unos tiempos de cambio tan difíciles como los actuales, podemos construir nuestro futuro con las raíces mas sólidas que tenemos a nuestro alcance —reflexiona—. Explorar nuestra indumentaria para sacar de ella la esencia de lo que somos es una buena manera de construir, desde aquí, un mejor futuro».

El estampado de la saya, las formas de los manteos, los justillos de picos... «reivindico que todo ello tenga un lugar en las colecciones de moda actuales, modernizando materiales y usos —prosiguió Robles—. Por ejemplo, mi vestido de tres volantes nace de la superposición de tres rodaos y es perfectamente ponible para una novia de hoy».

León es una de las regiones que más riqueza, cantidad y variedad de indumentaria tradicional y de patrimonio etnográfico ha legado al presente. Por eso Robles mantiene que puede ser «una buena fuente de ideas para muchas aplicaciones de moda, diseño y creación». «La globalización ha aportado muchas ventajas pero también ha invadido de elementos impersonales y neutros nuestras vidas. La cultura leonesa nos diferencia y distingue, y su incardinación en la nueva moda aporta un valor añadido, algo que puede ser exportado y valorado también fuera de nuestras fronteras y que debe ser fuente de riqueza aquí».

domingo, 25 de septiembre de 2016

NOTICIA: La voz de las cuevas

La Gran Rotonda de las Cuevas de Valporquero se convierte esta tarde en auditorio con un gran concierto coral.

La espectacular Gran Rotonda de la Cueva de Valporquero acogerá
 esta tarde a las corales y a los aficionados que acudan al concierto.
| MAURICIO PEÑA

Fulgencio Fernández | 25/09/2016
Se podría perfectamente anunciar el concierto de esta tarde diciendo que en  el Auditorio de la Gran Rotonda de la cueva de Valporquero se celebrará un encuentro musical... pues es cierto que en esta sala, una de las más emblemáticas de la cueva que este año celebra sus 50 años abierta al público, se celebrará un concierto en el que el denominador común es León: las agrupaciones corales de la provincia, los músicos que trabajaron en la recuperación de canciones leonesas... 


Este singular concierto nace de la invitación que realiza la Diputación a todas las corales de la provincia para que se sumaran a los actos conmemorativos del 50 aniversario de la apertura de la cueva. Ante la imposibilidad de ubicar a los miembros de las 30 corales invitadas, se han decidido que haya una representación de cada agrupación para esta actuación que este domingo se celebra a partir de las 18 horas

En el repertorio de las corales hay varios temas que habían sido recogidas en el pueblo de Valporquero
El repertorio elegido está lleno de simbología y guiños de todo tipo. El programa lo integran 15 piezas, alternan canciones a una voz con canciones polifónicas, destacando un significativo repertorio del cancionero leonés dedicado al pueblo de Valporquero, lugar donde se encuentra la Cueva. Entre ellas, destacan ‘Ahora se embarca en Vigo’, ‘Niña si vas a la fuente’, ‘Dime dónde vas’, ‘Verde el olivo’ y ‘Morenita es la cadena’. No hay que olvidar que cuando Miguel Manzano y Ángel Barja, mientras pudo, abordaron la creación del Cancionero leonés, por encargo de la Diputación, fue esta comarca una de las que más resultados positivos les ofreció. También Valporquero está muy presente en el trabajo ‘El habla de Los Argüellos’, de Ángel Raimundo González, aunque curiosamente Valporquero no pertenece a Los Argüellos, pero sí se accede a él por tierras argollanas.


El citado Ángel Barja está más presente en el concierto con otro recuerdo ya más personal, con la presencia en el repertorio de dos canciones suyas, concretamente ‘Ya se van los pastores’ y ‘Viva la Montaña’. El colofón parecía obligado, el Himno a León de José Pinto Maestro, autor de la letra, y Odón Alonso padre, de la música. Y el programa encierra otro singular tema que es otro guiño a la historia de la cueva y sus visitantes. Se trata de una canción italiana, ‘Signore delle cime’ con el que se rinde homenaje a un montañero que falleció sepultado tras una avalancha de nieve y que pretende ser un recuerdo más amplio a todos aquellos que han dedicado su vida a la montaña y a la cueva de Valporquero, entre los que se encuentran aquellos pioneros que tanto hicieron por la divulgación y conocimiento de la misma. 


Los primeros fueron los propios vecinos del pueblo, como recuerda una de ellas, Araceli González, en un libro publicado hace cinco años: "Estábamos todos muy orgullosos de la maravilla natural que era la cueva nos volcábamos, aunque yo sólo iba por los veranos, en la ayuda que los visitantes precisaban; les servíamos de guía, les dábamos la información que conocíamos y algunos hasta les invitaban a comer o beber a los que lo necesitaban. Eran enormemente generosos y trataban de ayudar a todos los que se acercaban de visita a su pueblo para que se fueran satisfechos". Y cuenta cómo "mi padre —el maestro Diego González— cuenta en uno de sus escritos que en 1925 entraban y hacían peligrosas excursiones, sin los medios necesarios, un grupo de jóvenes de Valporquero con nombres y apellidos. Nada de la cueva les era ajeno".


Después llegaron los Miguel Ángel y Teófilo Alonso, Benigno Antonio Ponga, Ignacio Medarde, Bernardino Lozano, Onésimo González, Ángel Rodríguez o Luis del Hoyo, a los que la propia Diputación ya homenajeó y también están presentes en una exposición de fotografías que puede verse en la actualidad en la sala Espacio_e del Camarote Madrid, a la que pertenece la imagen de esta misma página.

NOTICIA: A Fresno le importa el pimiento

Las sartenes no han parado de freir pimientos durante
todo el fin de semana. | DANIEL MARTÍN

lanuevacronica.com
T. Giganto | 25/09/2016

AGROALIMENTACIÓN Este sábado arrancó la 33ª edición de la Feria del Pimiento Morrón con la consejera Milagros Marcos como pregonera.
Remolques cargados de pimientos ocupaban ayer las calles principales de Fresno de la Vega desde primera hora de la mañana. Eran los horticultores locales que después de una semana de dura recolección se dispusieron a vender toneladas y toneladas de pimientos morrones, su bien más preciado. Milagros Marcos, consejera de Agricultura y Ganadería de la Junta de Castilla y León, fue la encargada de cortar la cinta inaugural de la 33º edición de la Feria del Pimiento Morrón de Fresno y la responsable de ensalzar el producto estrella del fin de semana. La consejera recordó que cada hectárea sembrada de pimientos morrones genera "hasta 30 toneladas de piezas de hasta un kilo de peso". Una "llamativa rentabilidad" y una altísima productividad que se multiplica por las 50 hectáreas cultivadas con pimiento morrón de Fresno. Todo ello provocará que la campaña de recogida se cierre con una producción que rondará las 1.500 toneladas, de las cuales 500 se piensan vender en la feria, avanzó Marcos.

Todo ello es posible gracias al trabajo de los agricultores de la localidad de quienes Milagros Marcos alabó su «buen hacer y buen trabajo» y definió como una "garantía de futuro" para el medio rural de Castilla y León. Por ello la consejera animó a los agricultores a «continuar avanzando en la mejora y el incremento de la producción y en la apertura de nuevos mercados». Marcos quiso hacer un "reconocimiento especial" a los agricultores que han apostado por "este cultivo amparado bajo una figura de calidad". "Su esfuerzo, tesón y trabajo servirán para seguir aunando en el futuro calidad, productividad y desarrollo del medio rural", concluyó, antes de agradecer al Ayuntamiento de Fresno de la Vega y a la Diputación de León, organizadores del evento, su "apuesta por el medio rural de Castilla y León".

Actividades para este domingo. Esta feria, declarada de Interés Turístico Comarcal, ha contado con actividades festivas a las que han acudido vecinos del pueblo y la comarca para disfrutar de la noche de verbena pero aún más se acercarán este domingo, incluso desde Asturias, para disfrutar de la gran pimentada que ofrecerán pasado el medio día en la plaza de Fresno de la Vega. Unos pimientos fritos con un huevo y un vino que son un manjar para los visitantes, que se van con las mejores piezas de pimientos y también con buen sabor de boca que a buen seguro les hará repetir el próximo año a la cita. A última hora del día darán los galardones al mejor conjunto de pimientos, al mejor pimiento y a la mejor hortaliza que este año es la coliflor como muestra de la riqueza hortícola de la localidad.

viernes, 23 de septiembre de 2016

EXPOSICIÓN TEMPORAL.

sonando cervantes.
Instrumentos musicales en tiempos de “El Quijote”.

Diputación de León. Museo Etnográfico Provincial de León.

FECHAS: 27 de septiembre – 30 de octubre 2016
INAUGURACIÓN: 27 de septiembre 12 h.
LUGAR: Museo Etnográfico Provincial de León. Mansilla de las Mulas.



La Diputación de León a través del Museo Etnográfico Provincial de León, colabora con el 29º Festival de Música Española de León en la programación de la Exposición Temporal Itinerante denominada “SONANDO CERVANTES. Instrumentos musicales en tiempos de “El Quijote” que se desarrolla durante los meses de septiembre y octubre de 2016 dentro de las actividades de conmemoración del IV centenario de la muerte de Miguel de Cervantes.

Esta muestra comisariada por Luis Delgado en producción del Museo de la Música - Colección Luis Delgado y la colaboración de la Fundación Joaquín Díaz, ambos en Urueña (Valladolid), se compone de una selección de instrumentos procedentes de ambas instituciones y que, con diferentes denominaciones, son citados por el ilustre escritor, brindándonos de esta forma una catalogación viva de la organología de su época.

La literatura es una de las fuentes a las que la musicología acude con frecuencia en busca de elementos que nos ayuden a conocer los instrumentos y los usos que de ellos se hacían en las diferentes épocas de la historia. En el caso de Miguel de Cervantes, son numerosas las citas que encontramos sobre este tema en la mayoría de sus obras. Sabedor de la presencia que la música tenía en su tiempo, el autor recrea con frecuencia escenas festivas y celebraciones en las que participan tañedores y músicos de diferentes clases.

Así, en la presente exposición podremos contemplar algunos instrumentos caídos casi en desuso, junto a otros que con muy poca evolución, han continuado vivos hasta nuestros días. Nombres como el de la vihuela, la zampoña, el clarín o las trompas de París, entre otros, nos transportarán al tiempo en el que vivió Cervantes, y que dejó recogido con pasión y detalle en su obra literaria. Una vez más ésta, además de ser un placer para los sentidos, se convierte en una fuente documental de primera mano.

Con esta muestra, el Festival de Música Española de León programa diversas actividades en la conmemoración del IV centenario de la muerte de Miguel de Cervantes a los que se suma el Museo Etnográfico Provincial de la Diputación de León puesto que además dichos instrumentos además de su representatividad musical fueron muy utilizados por diversas personas y personajes de la cultura popular e incluso la pastoril, en ambientes festivos, de mercado o domésticos como elementos de aglutinamiento familiar o grupal de la comunidad.

ACTIVIDAD REALIZADA

Miguel Fernández Festival de Música española,  Miguel Ángel Fernández,
Diputado de Cultura de la Diputación deLeón, Javier Lagartos Pacho, Técnico
Superior MEPL, Luis Delgado, Comisario de la exposición,  Museo
de la Música de Urueña y Adolfo Alonso Ares del Instituto
 Leonés de Cultura en un momento de la inauguración.






miércoles, 21 de septiembre de 2016

PIEZA DEL MES: SEPTIEMBRE 2016

La “Casa de horcón” de Los Espejos de la Reina
La arquitectura tradicional en la montaña oriental leonesa.


Investigadora: Maite Fernández Llorente.
                      Guía cultural del MEPL. Licenciada en Historia.

Sábado, 24 de septiembre de 2016. 18:30 h

Área 9. La arquitectura tradicional. La Montaña de León. Planta Baja.
Museo Etnográfico Provincial de León. Mansilla de las Mulas.
Actividad Gratuita


La Diputación de León a través del Museo Etnográfico Provincial de León, en la Actividad “Pieza del Mes”, se ha centrado en este mes de septiembre, en la arquitectura tradicional. La pieza elegida es la maqueta de una “casa de horcón” que reproduce una vivienda situada en la localidad de Los Espejos de la Reina, en la llamada montaña oriental leonesa. Dicha maqueta se puede observar en la exposición permanente del MEPL. A partir de esta pieza, Maite Fernández Llorente nos introducirá en el análisis y valoración de la arquitectura tradicional leonesa.
La arquitectura popular se adecúa a la finalidad prevista, esencialmente funcional mediante los materiales propios de cada lugar y unos conocimientos, procedimientos y formas que hunden sus raíces en la experiencia vernácula local. Arquitectura sin arquitectos caracterizada por una gran economía de medios. Es decir, el hombre intenta conseguir la solución arquitectónica más adecuada a las necesidades que impone no solo la naturaleza, sino también los condicionantes geográficos, económicos y sociales del medio en el que vive.
Actualmente cada vez se reconoce más la importancia de este tipo de construcciones como modélicas de nuestro pasado histórico en un área geográfica determinada. Si bien esta conciencia aun en formación es más bien incipiente y fruto de un cambio en la valoración social de este patrimonio etnográfico en la sempiterna contraposición de lo rural frente a lo urbano, no exenta de las tensiones de lo industrial y técnico en atribución de progreso, como falsa superación versus adecuación de lo funcional y sostenible a nuevos parámetros, que no siempre implican mejora del modelo de vida social, económico o cultural.
Como hilo conductor de esta presentación sobre la vivienda tradicional en la Montaña Oriental leonesa destacamos la “Casa de horcón” de los Espejos de la Reina, como uno de los escasos ejemplares que quedan en la zona de casas originariamente cubiertas por paja.
 Este tipo de casa-vivienda ha sido clasificada dentro de la tipología más antigua de la arquitectura tradicional en León. Su interés etnológico ya fue reconocido por arquitectos como Torres Balbás, Cárdenas o Flores; considerando éste último como “una de las más interesantes y originales estructuras que puede ofrecernos la arquitectura popular española”. Su gran interés radica no solo en la antigüedad de la obra, sino en los materiales empleados, la distribución y funcionalidad de los espacios, las soluciones constructivas ante los problemas planteados en su construcción, la adaptación al medio geográfico y económico.
Es por todo ello otra buena ocasión no solo para rendir tributo en forma de valorización desde el Museo Etnográfico Provincial de León a la Arquitectura Tradicional en general y de la montaña oriental en particular, sino también de ayudar a conformar una mayor conciencia de la variedad y diversidad formal, material y técnica de ésta en la provincia de León, y que mejor que poder comparar los diferentes modelos cercanos en representación a través de las maquetas, grandes imágenes, diaporamas y comentarios que se distribuyen por toda la planta baja del Museo, así como de las distintas publicaciones que ofrece nuestra tienda “Conmarcas de León” o nuestra “Biblioteca de Investigación Etnográfica Concha Casado”.


ACTIVIDAD REALIZADA

F. Javier Fernández Pacho, Técnico Superior MEPL
y Maite Fernández Llorente en un momento de
la presentación.

Maite Fernández Llorente en un momento de la exposición

Público asistente 

Maite Fernández al lado de la "Pieza del Mes",
 la maqueta de la "Casa de Horcón".



NOTICIA: No sólo mantas en el Val

Ocho empresas del textil sobreviven en la localidad maragata a pesar de la presión asiática, aunque se han visto obligadas a diversificarse con calcetines y productos de lana.

Proceso de desenlazado de calcetines en la empresa de artesanía textil Santiago Geijo
de Val de San Lorenzo Val de San Lorenzo. | EDUARDO MARGARETO (ICAL)

Juan López (Ical) | 18/09/2016
lanuevacronica.com
Santiago Geijo aprieta el botón de lo que parece una antigua máquina de su taller textil. Pero es todo lo contrario. “Aunque intentamos elaborar todo a mano y de forma artesanal, no ha quedado más remedio que mecanizar algunas cosas”, señala el propietario de la pequeña fábrica, que lleva su nombre. Ubicada en la localidad maragata de Val de San Lorenzo (León), esta firma es una de las ocho que aún sobreviven en la población, muy lejos de aquel empuje económico que supuso para la comarca en otros tiempos, centrado principalmente en las famosas mantas.

Sin embargo, cuatro están a punto de jubilarse y desaparecerán, por lo que serán pocas las que se mantengan, entre ellas la de Geijo. “Por un lado será bueno porque habrá menos competencia, pero por otro afectará a la imagen textil del pueblo”, remarca.

Santiago Geijo, responsable de la empresa de artesanía textil que lleva su
 nombe, recoge la tira calcetines que confecciona la maquina para después
 seleccionarlos uno a uno. | EDUARDO MARGARETO (ICAL)

En su intención de diversificar, obligado por la demanda y la presión del mercado asiático, Geijo se fijó en la lana. “Es buenísima para la circulación de la sangre, porque absorbe el sudor”, explica. De ahí que todos sus productos llevan este material. Pero principalmente, se ha centrado en los calcetines, justo en una etapa empresarial en que el relevo está cerca y pasará el testigo a la cuarta generación, su hija Noelia, que entre otra formación está aprendiendo a hilar a mano en la rueca.


En un recorrido por el pueblo es fácil encontrarse con algunos de estos talleres. El de Santiago supone una de las cunas de la artesanía, que perdura casi como tal. “Aunque seamos los que más mantenemos la tradición, esto ya no es lo que era. Antes dabas un paseo por el pueblo y sólo se escuchaba el traqueteo de los telares. Ahora la gente ya los tiene abandonados o de adorno”, lamenta el propietario, quien junto a su mujer Pepita regentan el negocio.


Al lado del taller se encuentra la tienda, por la que transitan, sobre todo los fines de semana, cientos de visitantes. “Algunos gastan más y otros menos, pero al menos saben que lo aquí encuentran es de calidad y está hecho a mano”, sentencia Noelia. Chaquetas, jerséis, calcetines, guantes, gorros, mantas, alfombras y una amplia gama de colores de lana y algodón de varios grosores y un sinfín de artículos más que pueden adquirir. “Tenemos la ventaja de que son todos artículos exclusivos, porque no hay dos iguales al elaborarse a mano. Sólo tienen el denominador común manual”, sostuvo.

Talleres especializados
Hoy en día, algunos de los talleres textiles de Val de San Lorenzo se han especializado en paños y en trajes regionales, porque el negocio de la manta ya no es rentable por sí solo. En el caso de Santiago Geijo se han declinado más por los calcetines, un complemento que una máquina fabrica como una sola unidad de lana alargada y que luego se separa hasta en 34 piezas. Pero el proceso no acaba ahí: “Tenemos un trato con algunas mujeres del pueblo a las que les llevamos los calcetines y ellas los rematan con armonía”. Tras estos remates, pasan a una lavadora industrial y luego se secan al sol: “Se tienden, como la ropa”.

Esto supone, sostiene Noelia, que pronto dirigirá esta empresa familiar, “poder seguir trabajando la lana como como antaño”. Bien lo saben los clientes, que llegan a las tiendas de Val de San Lorenzo los fines de semana, aunque menos de lo que los habitantes quisieran, por lo que piden a las administraciones que intenten dinamizar más la zona y redirijan a los turistas que visitan Astorga, “porque no hay más lugares en España que hagan este tipo de productos”.

“Saben lo que buscan y aquí encuentran calidad”, explica Santiago, quien añade que también reciben pedidos de Barcelona, La Coruña o Sevilla. Pero en función de los productos, los envíos se especifican. Por ejemplo, los calcetines se remiten en su mayoría a las comunidades del norte, “porque son zonas más húmedas”.

Las propias artesanas del pueblo con las que las empresas como Santiago Geijo tienen acuerdos elaboran a mano también guantes, gorros, bufandas y todo tipo de prendas de punto. Incluso zapatos para bebés o chales. “Es lo que vendemos nosotros. De todo menos alfombras”, comenta Geijo, quien recuerda que hace un cuarto de siglo contaba con la participación de un centenar de “señoras” del pueblo para estos trabajos.

Admite que las largas épocas de calor de los últimos años no ayuda a vender elementos de lana. El mayor peso de las ventas se produce de octubre a febrero, una cuestión “lógica”, por lo que es necesario diversificarse con otros productos para el resto del año. También, elaboran mantas para muchas de las escuelas con pedagogía Waldorf y reconocen que la incertidumbre política en España ha motivado una caída de sus ventas “porque la gente prefiere guardar de momento”.

Lanas de distintos colores en la empresa de artesanía textil
Santiago Geijo de Val de San Lorenzo. | E.M. (ICAL)